Los audios de cómo Cordillera extorsionaba a transportadores informales en Pereira

In Eje Cafetero
noviembre 08, 2025

Operación de la Policía Metropolitana logró la captura de nueve personas. A todas las enviaron a la cárcel.

Así le hablaba alias Mechas a los transportadores informales del sector del Victoria, en pleno corazón de Pereira, para obligarlos a pagar una cuota semanal. “Bueno, muchachos, el viejo dijo que no les iba a cobrar los 10.000 pesos diarios. Pero entonces pónganse al día”.

Esa era la advertencia que repetía sin titubeos Jhon Everson Jaramillo, alias Mechas, un cobrador del miedo que se encargaba de intimidar a quienes se negaban a entregar el dinero. A los conductores que no accedían a pagar, los amenazaban con matarlos o con incendiar sus vehículos.

Noticias 360 Digital a uno de los audios en los que se escucha la amenaza contra un transportador. “Ya mañana, el que no pague la plata esta semana, el lunes le daña el carro. Ya es eso mis viejos. Paguen la plata, que ya vamos a entrar duro”.

 Su captura, junto con la de otros ocho integrantes del Grupo Delincuencial Organizado (GDCO) Cordillera, permitió desmantelar una red criminal que tenía bajo su dominio buena parte del transporte informal.

Un informe judicial señala que sicarios del mismo grupo delincuencial ya tenían una orden para ejecutar a alias Mechas, supuestamente por un dinero que no entregó a sus superiores. El operativo que permitió su captura, además de neutralizar una estructura de extorsión, también evitó su homicidio.

Durante el procedimiento, a Mechas le encontraron varias dosis de 2CB (tusi). Es decir, que hacía las veces de cobrador y distribuidor dentro del entramado criminal.

El brazo armado en Cuba

Mechas operaba desde el sector de La Isla, en la comuna Cuba, donde coordinaba los cobros extorsivos y mantenía control territorial. A quienes no cumplían con los pagos semanales, los golpeaban, los amenazaban con armas de fuego o simplemente les dañaban los vehículos.

Su prontuario delictivo incluía antecedentes por violencia intrafamiliar, daño en bien ajeno, porte ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y obstrucción a vías públicas.

El cabecilla visible de esta red era alias Panda, identificado como Juan David Usma Marín, quien organizaba las reuniones y fijaba las cuotas desde la plaza Ciudad Victoria, en pleno centro de Pereira.

Panda manejaba la logística del cobro y delegaba en Mechas la labor de recaudo, respaldado por otros miembros armados de la estructura.

Las mujeres del cobro

Dos hermanas también jugaban un papel clave dentro del entramado. Lina Pineda Díaz, alias Pedro Machete, con antecedentes por homicidio, y Angélica Pineda Díaz, alias Gely, pareja sentimental de Totoy, asumían la tarea de recibir el dinero y coordinar con los hombres armados las acciones de presión contra los conductores renuentes.

Alias Gely imponía además un cobro adicional de $6.000 diarios a los transportadores por permitirles sacar los vehículos con pasajeros. Cuando algún cobrador no estaba disponible, ella misma realizaba la recolección del dinero y lo reportaba directamente a Panda.

Su hermana, Pedro Machete, se encargaba de las intimidaciones más violentas, mientras que Leidy Katherin Nontien, alias Kathe, pareja de Pipe, facilitaba los cobros a través de su cuenta bancaria, canalizando las transferencias producto de la extorsión.

A todos los capturados los presentaron ante un juez de control de garantías, que avaló la legalidad de las diligencias y dictó medida de aseguramiento intramural para los nueve capturados.