Unos celos fatales terminaron en tragedia. La víctima había resuelto acabar con una relación llena de abusos psicológicos.
El fallo quizá suene como un golpe contra la violencia de género en Risaralda o quizás no. Lo cierto es que un juez de conocimiento de Dosquebradas condenó a Cristian Felipe Rivera Cubillos, alias ‘el Diablo’, a 31 años y 5 meses de prisión por el asesinato de su pareja sentimental, Neidy Juliana Londoño Maya.
Además, le sumaron meses de castigo por ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Con esto, el hombre de 29 años aceptó los cargos en un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación y reconoció su responsabilidad en un crimen que conmocionó a la ciudad.
Con esta condena, alias ‘El Diablo’ recuperará su libertad a los 60 años, mientras la familia de la víctima intentó olvidar el dolor de este feminicidio.
¿Qué dicen las autoridades?
Los hechos ocurrieron el 5 de julio de este año en una vivienda del barrio Divino Niño. El análisis de la Fiscalía revela un patrón de violencia que escaló hasta lo irreparable.
Según la reconstrucción, basada en pruebas forenses, testimonios de allegados y registros de cámaras de seguridad, la relación entre Rivera Cubillos y Londoño Maya estaba minada por celos excesivos y episodios de maltrato emocional.
La mujer, de 33 años, había expresado su intención de poner fin a la convivencia, un anuncio que, de acuerdo con la hipótesis del ente acusador, detonó la furia del agresor.
¿Cómo sucedió?
Aquella noche, alrededor de las 7:30 p.m., Rivera Cubillos tomó un cuchillo de mango negro de la cocina y se acostó junto a su pareja. En un acto premeditado, le asestó una primera puñalada, seguida de tres más en la espalda y una final en el cuello, causándole la muerte inmediata.
El ataque no fue más que un arrebato de posesión enfermiza. Dejó el dormitorio salpicado; una evidencia, que más tarde sería clave para desmontar cualquier intento de evadir a la justicia.
Pero el horror no terminó allí. Con el cuerpo aún caliente, el condenado envolvió los restos en un colchón, los amarró con una soga y los metió en una maleta morada. Salió en busca de ayuda y contrató a un conductor de motocarro por 35.000 pesos.
Le dijo al conductor que “iba a botar unas cosas” y el ingenuo transportista simplemente lo acompañó hasta el kilómetro 7 del sector La Romelia, en la vía que conecta Dosquebradas con Santa Rosa de Cabal.
Allí, en una zona boscosa y solitaria, Rivera Cubillos abandonó el cadáver y confiaba en que la distancia desviaría las sospechas de la familia de la mujer.
Un hallazgo macabro
Horas después del hallazgo del cuerpo, Fiscalía emitió una orden de captura. ‘El Diablo’ se vio acorralado. Sabía que las pruebas lo apuntaban, incluyendo videos de vigilancia que captaron sus movimientos. Finalmente se entregó voluntariamente al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) en Dosquebradas.
En una primera entrevista, Rivera Cubillos negó los cargos durante la imputación, pero luego optó por el preacuerdo, evitando un juicio prolongado y asegurando una reducción en la pena.
Según datos oficiales, a la fecha, Risaralda presenta más de 36 casos de mujeres asesinadas sólo en este año. Sin embargo, de ese total, tres son considerados feminicidios: uno en Villasantana, otro en Pueblo Rico y este caso de Dosquebradas.
Expertos en derechos de la mujer advierten que sentencias como esta, aunque ejemplares, deben ir acompañadas de prevención: programas educativos contra la violencia de género, líneas de apoyo para víctimas y mayor vigilancia en relaciones conflictivas.
