Entre los colaboradores habría personas de nacionalidad venezolana y hasta un posible vínculo con el Tren del Aragua.
Las autoridades confirmaron la existencia de una red internacional de trata de personas que habría operado desde Pereira y Cali con destino a Baréin, en el Golfo Pérsico. La investigación apunta a un entramado que involucraría a ciudadanos venezolanos y colombianos, con posibles nexos con el Tren del Agua y mafias radicadas en Emiratos Árabes Unidos.
La Fiscalía General de la Nación reveló que recientemente enviaron a prisión a Keila Eddymar Strubinger Pelayo y Wluender Sneylbert Araque Rojas, ambos de nacionalidad venezolana. El colombiano Enrique Quijano continuará con el proceso en libertad.
Noticias 360 Digital conversó con un informante que dijo conocer los movimientos de la red y que entregó detalles sobre el caso de una joven venezolana presuntamente asesinada en Baréin el pasado 7 de febrero.
“Esta red es muy grande. Ninguno puede quedar libre”. Aseguró el testigo que existen más implicados a los que aún las autoridades no han podido identificar.
Promesas falsas, amenazas y desapariciones
Las víctimas eran principalmente mujeres de escasos recursos y en situación de vulnerabilidad económica. Según la investigación, ofrecían empleos en Dubái, pero una vez llegaban al extranjero las trasladaban a Baréin, donde les retenían los pasaportes y las sometían a multas de hasta 13.000 dólares para impedirles escapar.
Este medio tuvo acceso a mensajes enviados por Keila tres meses antes de su captura, en los que se evidencian contactos y coordinaciones con supuestos reclutadores fuera del país.
Supuestamente, también hay otra mujer venezolana identificada como María de los Ángeles, alias “La Negra”, señalada de coordinar los desplazamientos de las víctimas con escalas en Malta antes de llegar al Golfo Pérsico.
Uno de los casos más inquietantes es el de la joven venezolana desaparecida el 26 de febrero, cuyo cuerpo lo mostraron a su familia dos meses después en circunstancias confusas.
“Ella llamó diciendo que estaba entre la vida y la muerte, muy asustada. Luego dijeron que se había lanzado de un cuarto piso, pero todo fue mentira”, relató el informante. La víctima tenía un hijo de 11 años y su muerte aún no estaría confirmada.
“También es posible que la hayan hecho pasar por muerta para no dejarla libre”, agregó la fuente, sugiriendo que el caso podría tratarse de una desaparición encubierta dentro del entramado criminal.
Posible conexión con el Tren del Agua
Allegados a las víctimas aseguran que la red tiene vínculos con el Tren del Agua, una estructura delictiva conformada por ciudadanos venezolanos que se ha extendido por varios países de Sudamérica.
Keila, una de las capturadas, sería originaria de Los Teques, estado Miranda, mientras que alias “La Negra” provendría de Maracaibo, estado Zulia.
El caso, actualmente en etapa de judicialización, apenas muestra la dimensión del crimen transnacional que se coordina desde el Eje Cafetero y pone en evidencia cómo estructuras criminales utilizan a Colombia como país de tránsito y reclutamiento para abastecer redes de explotación sexual en el extranjero.
La Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos de la Fiscalía continúa en la etapa de recolección de pruebas, testimonios y rastros financieros que permitan identificar a los demás responsables y ubicar a posibles víctimas aún retenidas en Baréin.
“Las víctimas pereiranas y venezolanas fueron engañadas con sueños de prosperidad y terminaron atrapadas en un infierno lejos de casa”, completó el informante.
