Los mandatarios se pronunciaron para exigir explicaciones a la directiva del club por las deudas y malos resultados.
El escándalo por la situación financiera del Deportivo Pereira escaló a una serie de amenazas públicas este miércoles. Pero además, las autoridades departamentales y municipales solicitaron explicaciones a la dirigencia del club tras condicionar el apoyo económico oficial.
Hay obligaciones atrasadas con los jugadores, incluyendo pagos salariales y prestaciones. Por esa razón, en la última jornada los futrbolistas del primer equipo no jugaron. El clima de tensión continúa en el camerino.
El Ministerio del Deporte reiteró que mantiene vigilancia al cumplimiento de la afiliación de toda la plantilla al sistema de salud, una obligación que no admite dilaciones ni excepciones, incluso para futbolistas extranjeros.
Por su parte, el alcalde Mauricio Salazar Peláez rompió el silencio. A través de un video en Instagram, aseguró que la crisis actual del club se debe a “mala administración” y lanzó una condición para el 2026.
“Si esa mala administración continúa, el año entrante no habrá más patrocinio para el Deportivo Pereira por cuenta de la Alcaldía”.
Recordó, además, que su gobierno ha sido una de las administraciones que más recursos ha entregado para respaldar al equipo, junto con una inversión millonaria proyectada para la modernización del estadio Hernán Ramírez Villegas.
La posición del Gobernador
El gobernador Juan Diego Patiño también manifestó su preocupación en la red social X y subrayó que el departamento ha aportado $900 millones en patrocinio para fortalecer el turismo y mantener la identidad futbolera del equipo.
Pidió transparencia e institucionalidad en el manejo financiero del club. “El Deportivo Pereira merece estabilidad y grandeza dentro y fuera de la cancha”.
La crisis económica del Deportivo Pereira dejó de ser un asunto deportivo para convertirse en un problema institucional y de orden público, con impacto en la región.
Desde la madrugada aparecieron carteles con frases como “Su familia o el equipo, usted decide” y “No más Álvaro López”, instalados en puntos estratégicos de ambas ciudades.
Otro mensaje mencionó directamente a Costa Azul, empresa vinculada a la familia del dueño, señalándola por la crisis que atraviesa la institución.
