En las últimas horas, se desató una ola de violencia que deja va atentados contra habitantes de calle y personas heridas.
Las primeras versiones apuntan a un enfrentamiento entre pequeños traficantes que operan por cuenta propia y la estructura criminal de Cordillera, que busca reafirmar su dominio sobre las rentas ilegales del microtráfico.
Los hechos más recientes se registraron este viernes durante el sepelio de un hombre conocido como “Mahecha”, en el cementerio municipal de Dosquebradas. Mientras decenas de personas acompañaban la ceremonia, dos sicarios abrieron fuego desde una motocicleta.
En este suceso, un hombre y una mujer resultaron heridos. A ambos los trasladaron a centros asistenciales bajo estrictas medidas de seguridad. Según testigos, el ataque generó pánico entre los asistentes y obligó a la Policía a reforzar la seguridad.
“Mahecha”, quien estuvo en prisión por el delito de extorsión, era conocido como uno de los hombres de confianza de un sujeto apodado “Anderson”, antiguo cabecilla de una facción menor que operaba en el centro de Pereira y en los sectores de los puentes de la 9ª con 12.
Parte de la guerra
Ambos mantenían una disputa con emisarios de Cordillera, la red delincuencial que históricamente ha controlado el tráfico de drogas, la extorsión y el contrabando en buena parte del Eje Cafetero.
Un informante le dijo a 360 Noticias, que lo ocurrido no es un hecho aislado, sino un proceso de “reacomodo delictivo”, tras varios golpes policiales que desestabilizaron las líneas de mando de la organización.

Cordillera busca retomar el control sobre los expendios y las rutas urbanas de distribución de estupefacientes, hoy disputadas por vendedores independientes y contrabandistas que operan sin autorización del grupo.
La misma fuente reveló que los denominados “independientes” surgieron como consecuencia de la fragmentación interna de Cordillera.
Tras la captura y muerte de varios de sus mandos, algunos expendedores decidieron seguir operando sin entregar ganancias, lo que ha sido interpretado por los jefes de la organización como un acto de desafío. “Están limpiando zona para volver a imponer cuota”, dijo.
A dónde apuntan
Los seguimientos de inteligencia han permitido establecer que el presunto responsable del ataque en el sepelio sería alias “Pepa”, un sicario al servicio de “Cordillera” que ya estaría plenamente individualizado.
De acuerdo con información conocida por este medio, “Pepa” habría recibido la orden de eliminar a quienes se niegan a vender droga suministrada por la organización.
En los sectores más críticos, como los alrededores de la carrera 9ª, el viaducto César Gaviria y el parque La Libertad, se ha registrado un repunte de agresiones contra habitantes de calle, muchos de los cuales actúan como campaneros o vendedores de menudeo.
Para los investigadores, estos ataques no sólo buscan eliminar competencia, sino también enviar un mensaje de terror a quienes intenten romper las reglas impuestas por la estructura.
En las últimas horas, se adelantaron operativos conjuntos con la Fiscalía para identificar la red financiera y logística detrás de estos nuevos brotes de violencia.
