Organizaciones sociales cuestionan falta de acciones estructurales y advierten que las campañas actuales son insuficientes.
Un reciente informe del Observatorio de Feminicidios en Colombia reveló que Risaralda ocupa el puesto número 12 en el ranking nacional de violencia letal contra las mujeres, con 20 casos registrados en lo corrido del 2025. El dato prende las alarmas en el Eje Cafetero, donde el departamento es el más afectado.
Las cifras, que no son oficiales y difieren de los reportes consolidados por la Fiscalía, reflejan la percepción de organizaciones y colectivos que hacen seguimiento independiente a la violencia de género.
Según Andrea Parra, activista y defensora de derechos de las mujeres en Risaralda, detrás de cada cifra se esconden tragedias familiares profundas.
“Cada feminicidio deja niños huérfanos y hogares destruidos. Más allá del número, lo grave es que no hay acompañamiento real de la justicia ni del Estado para esas familias”, declaró.
Pereira y Dosquebradas, focos de violencia
El informe advierte que Pereira y Dosquebradas concentran la mayor parte de los casos, en medio de un contexto de conflictividad urbana y criminalidad que agrava la situación. Parra sostiene que, aunque las autoridades locales promueven campañas y actividades, “no existe un fondo real de protección”.
La activista criticó en particular los llamados “puntos violetas”, instalados en centros comerciales y espacios públicos. “No basta con poner un cartel. Se necesitan acciones de sensibilización y confianza para que una mujer víctima se atreva a denunciar. De lo contrario, esas campañas se convierten en un saludo a la bandera”.
El Observatorio señala que varios casos han sido conocidos inicialmente por los medios de comunicación, antes de ser tipificados por la justicia. Esto demuestra, según las organizaciones, una falta de claridad en la judicialización de los feminicidios.
“Si las instituciones actúan tarde o con ambigüedad, se envía un mensaje de impunidad. Las mujeres no sienten respaldo”, apuntó Parra.
Crisis en ascenso
De acuerdo con el balance, los feminicidios en Risaralda casi se duplicaron frente al mismo periodo del año anterior, lo que evidencia un deterioro preocupante en la seguridad de las mujeres.
El llamado de las organizaciones es a que la administración departamental y la justicia pasen de lo simbólico a lo concreto: acciones estructurales que prevengan la violencia antes de que ocurra el crimen y medidas efectivas de reparación para las familias.
