¿A qué se debe el aumento en los homicidios en Dosquebradas? Hay más bandas de lo que parece

In Judicial
septiembre 19, 2025

El municipio industrial parece sitiado por estructuras criminales que se pelean el control de los territorios y la venta de droga.

La noche de este jueves ocurrió un nuevo homicidio. Con este ya son 70 los asesinatos registrados en lo corrido de 2025, una cifra que supera la totalidad de casos del año pasado y que confirma lo que los investigadores venían advirtiendo: la violencia por el microtráfico se trasladó de Pereira a Dosquebradas.

En el municipio industrial el mapa criminal es mucho más fragmentado de lo que parece a simple vista. Mientras en la capital los operativos lograron contener parcialmente los enfrentamientos, en el otro territorio confluyen al menos cuatro estructuras criminales consolidadas y un número creciente de expendedores que actúan de manera independiente.

La combinación es letal: cada nuevo punto de venta genera disputas y casi siempre termina en un homicidio. El punto de quiebre, según fuentes oficiales, fue el asesinato de alias el Profe a comienzos de septiembre en el sector del Campestre C.

A este hombre, considerado un actor clave en la distribución de estupefacientes, lo atacaron en plena vía pública. Desde entonces, el municipio entró en una espiral de retaliaciones: ocho homicidios en menos de quince días, el hallazgo de dos cadáveres en una fosa clandestina y al menos dos heridos en ataques con arma de fuego.

El inicio del desorden

La muerte de alias el Profe rompió un frágil equilibrio. Los grupos que mantenían acuerdos temporales se desataron en confrontaciones abiertas. Lo que vemos ahora es una guerra de microterritorios.

Los informes de inteligencia dibujan un escenario en el que Cordillera, pese a los golpes recibidos, mantiene control territorial en sectores de las comunas 1 y 2, con dominio en barrios como San Judas, El Balso y Frailes.

A su lado se mueven Los Rebeldes, una disidencia, en Dosquebradas, presuntamente liderada por alias Panda, que encontró en ese municipio un espacio para crecer con jóvenes expendedores y que usa como corredor estratégico para su negocio en Pereira.

Y en medio de esa disputa irrumpieron Los Tasmanias, un grupo más pequeño liderado alias Edwin, quien supuestamente se encarga de buscar gente joven en el Valle del Cauca para abrirse plazas en barrios como La Mariana.

El verdadero problema

Pero lo que más preocupa no es sólo la confrontación entre estructuras. El fenómeno que explica buena parte del repunte en los homicidios es la proliferación de expendedores independientes.

En el municipio funcionan más de 40 puntos de venta autónomos que no responden a ninguna organización. Jóvenes sin historial criminal abren expendios en sectores periféricos o centrales y, en cuestión de semanas, son blanco de bandas que buscan imponerles cuotas o eliminarlos.

Cada expendio independiente es un detonante. Cuando alguien decide vender por su cuenta, automáticamente se convierte en objetivo de los grupos dominantes.

La dinámica no se entiende sin mirar a Pereira. La capital risaraldense concentró las principales confrontaciones, pero la presión policial y la captura de jefes criminales redujeron los asesinatos en las últimas semanas.  

Esa contención desplazó la guerra hacia Dosquebradas, donde hay menos pie de fuerza y un territorio más fragmentado. Es un terreno más fácil para que las bandas impongan su lógica.

Con tres meses aún por delante en el calendario, los 70 homicidios de 2025 ya superan las cifras de años anteriores. Dosquebradas, conocida como ciudad industrial, se ha convertido en el epicentro de una confrontación urbana que mezcla viejas estructuras, disidencias emergentes e independientes sin control.