El ente judicial concentró fiscales especializados en comunas críticas. La violencia recuerda índices de hace casi dos décadas.
La Fiscalía Seccional de Risaralda confirmó que enfrenta un escenario de altísima presión. Cada homicidio genera una nueva noticia criminal, pero el ente acusador ha optado por una estrategia dual: atender los casos individuales y, al mismo tiempo, construir un análisis de contexto para identificar patrones de violencia.
Pereira y Dosquebradas acumulan ya más de 210 homicidios en lo corrido de 2025. Sólo en la capital del departamento van 159. Las autoridades admiten que la tasa de asesinatos alcanzó niveles que no se registraban desde hace 15 o 18 años.
El panorama es crítico. Cada caso implica un trabajo de esclarecimiento complejo, mientras las estructuras criminales mantienen una confrontación abierta por el control territorial y el microtráfico.
En una conversación con 360 Noticias, el director seccional de Fiscalía en Risaralda, César Augusto Bolaños, dijo que los fiscales de la Unidad de Vida trabajan de manera coordinada con investigadores del orden nacional para esclarecer los asesinatos de este año.
“Estamos georreferenciando los homicidios y dividiendo las zonas de mayor incidencia. Lo que sabemos es que hay una confrontación entre dos grupos identificados y nuestro trabajo es desarticularlos”, agregó el funcionario.
Antecedentes recientes
La Fiscalía recordó que el año pasado se registró un fenómeno de descuartizamientos y cuerpos embolsados en Risaralda. Aunque, gracias al trabajo investigativo, según Bolaños, se logró frenar esa modalidad y ya hay tres personas condenadas por esos crímenes.
Hoy, aunque los métodos cambiaron, la violencia persiste bajo nuevas formas: sicariatos, ajustes de cuentas y asesinatos selectivos en plena vía pública.
El plan de priorización de la Fiscalía inició en las comunas 1 y 2 de Dosquebradas y en Villasantana, Pereira. Sin embargo, el incremento de homicidios obligó a extender el esquema a zonas del sector de Cuba y otros barrios del sur del área metropolitana.
“Estos sectores concentran la mayor incidencia de muertes violentas y figuran como epicentro de la disputa entre estructuras delincuenciales”, explicó Bolaños.
Una situación sin precedentes recientes
El ente acusador insiste en que los resultados no se medirán sólo por la judicialización de casos individuales, sino por el impacto en la reducción de la violencia. “El objetivo es frenar la confrontación y recuperar el control de los territorios”, subrayó el director.
El registro de más de 210 homicidios en menos de ocho meses es un indicador alarmante. Pereira y Dosquebradas atraviesan uno de los periodos más violentos de los últimos 10 años. La Fiscalía asegura que hay exigencia al máximo para frenar la criminalidad.
