Durante la operación Saturno se capturó al cabecilla, quien obtenía ganancias superiores a los $200 millones mensuales.
Fue un nuevo golpe a las estructuras del microtráfico. Las autoridades lograron desmantelar una red dedicada a la venta y distribución de heroína y bazuco que operaba desde Dosquebradas y tenía alcance en el Valle del Cauca, Manizales y distintos municipios del departamento.
La operación, denominada Saturno, permitió la captura de once personas con órdenes judiciales vigentes por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Durante la intervención, coordinada por unidades de la Policía Nacional y la Fiscalía, se logró además la incautación de 600 dosis de bazuco y 419 de heroína, ya listas para ser comercializadas en las calles.
Según los investigadores, este grupo criminal contaba con una red logística estructurada, encargada de dosificar, almacenar y distribuir los narcóticos hacia compradores previamente contactados en ciudades vecinas.
Alias ‘Esneider’
Entre los capturados se encuentra alias ‘Esneider’, señalado como el principal cabecilla de la estructura. De acuerdo con los informes de inteligencia, este individuo llevaba varios meses coordinando el negocio ilícito desde zonas residenciales de Dosquebradas, utilizando fachadas como bodegas, talleres y viviendas comunes para ocultar la mercancía.
“Esneider generaba rentas mensuales cercanas a los 200 millones de pesos, producto de la comercialización sistemática de heroína y bazuco en al menos tres departamentos”, informó uno de los oficiales a cargo de la operación.
La organización tenía conexiones con compradores y distribuidores en Manizales, municipios del Valle del Cauca y otras zonas de Risaralda, lo que incrementaba su capacidad de venta y le permitía evadir fácilmente los controles policiales.
Además, según la Fiscalía, hay indicios de que sus integrantes estarían vinculados a homicidios selectivos y amenazas, derivados de disputas territoriales por el control del microtráfico.
El operativo se desarrolló en simultáneo en varios puntos estratégicos de Dosquebradas y sus alrededores, y fue el resultado de varios meses de seguimientos, interceptaciones telefónicas y trabajo encubierto.
