Adolescente murió envenenada con un pastel: revelaron quién lo envió

In Internacional
junio 04, 2025

El caso, que inicialmente parecía una intoxicación, terminó con una historia cuidadosamente planeada.

La muerte de Ana Neves, una adolescente de 17 años, conmocionó a todo Brasil luego de que se revelara que fue envenenada por una persona de su círculo más cercano, al consumir un pastel que recibió en la puerta de su casa,.

El regalo estaba acompañado por cartas con mensajes románticos que la hicieron pensar que se trataba de un gesto de un admirador secreto. “Un regalo para la chica más hermosa que he visto” y “la chica más dulce y con la personalidad más increíble”.

Horas después de haber ingerido el pastel, Ana presentó síntomas de malestar general y fue trasladada al hospital. Allí fue atendida, pero al no detectarse la gravedad del cuadro clínico, fue dada de alta esa misma noche.

La joven regresó a su vivienda para seguir celebrando con sus amigas, sin saber que entre ellas se encontraba la autora del envenenamiento.La salud de Ana empeoró al día siguiente, domingo 1 de junio.

La joven colapsó en el baño de su casa y fue llevada de urgencia nuevamente al hospital, donde finalmente murió. La autopsia reveló que su fallecimiento fue consecuencia de un paro cardíaco provocado por una intoxicación con arsénico.

Las autoridades lograron identificar a la responsable gracias al testimonio del repartidor que entregó el pastel. Se trataba de una amiga cercana de la víctima, quien había actuado de forma normal durante todo el proceso, incluso después del fallecimiento de Ana.

El padre de la adolescente, Silvio das Neves, expresó su dolor ante los medios brasileños. “Estuvo en mi casa, vio cómo mi hija empeoraba, me abrazó tras su muerte y no dijo nada.

No puedo entender cómo pudo mirarme a los ojos sabiendo lo que había hecho”.Tras ser detenida e interrogada junto a su madre, la joven inicialmente negó los hechos, pero finalmente confesó haber planificado el ataque.

Reconoció que había comprado el arsénico por internet y lo mezcló con un pastel adquirido en una pastelería local. Según su testimonio, su intención no era asesinar a Ana, sino provocarle una intoxicación severa como forma de represalia emocional.

No se ha revelado aún el trasfondo de esta venganza, pero la Fiscalía investiga si existían conflictos personales previos o motivaciones de tipo sentimental.

La joven responsable enfrenta cargos por homicidio calificado con agravantes, debido al uso de veneno y a la premeditación.

De ser hallada culpable, podría ser condenada a una pena que oscila entre los 12 y los 30 años de prisión, según el Código Penal brasileño.