El teniente coronel Óscar Ochoa, subcomandante de la Policía Metropolitana de Pereira y actual comandante encargado, reveló que en Dosquebradas operan más de 150 redes de distribución de drogas sintéticas, entre ellas tusi, una sustancia que ha ganado presencia en el mercado ilegal.
Según el oficial, estos grupos criminales han sofisticado sus métodos mediante el uso de códigos QR y marcas específicas para facilitar la comercialización de la droga.
“Estas redes no son fijas. Se movilizan para no ser detectadas. Lo que identificamos es que detrás de cada incautación hay entre ocho y diez estructuras que operan de manera independiente pero coordinada”, explicó Ochoa durante una reciente intervención en el Concejo de Dosquebradas.
El oficial detalló que, además del tusi, la delincuencia organizada maneja al menos 25 tipos de sustancias psicoactivas, cada una con su propia red de financiamiento y distribución.
Agregó que muchas de estas operaciones se realizan desde viviendas ubicadas en condominios, edificios y apartamentos, lo que dificulta el accionar policial debido a las restricciones legales para ingresar a estos inmuebles de propiedad horizontal sin una orden judicial.
Ochoa señaló que la Policía ha reforzado su presencia en los sectores más afectados con la puesta en marcha de 36 operativos estructurales en conjunto con la Fiscalía General de la Nación.
“Las acciones criminales no se dan en horarios convencionales. Hemos detectado que los lunes, miércoles y jueves, entre las 4 y 6 de la mañana, es cuando estas estructuras tienen mayor actividad. Por eso, estamos entrenando dos nuevos grupos GOES”, afirmó.
Uno de los mayores desafíos, según el oficial, es contener el impacto de estas redes en la seguridad del municipio, debido a que su accionar estaría ligado a otras problemáticas como el sicariato y el porte ilegal de armas.
“Tenemos que sacar las armas de ese mercado ilegal. Muchas de estas estructuras están conformadas por sicarios y delincuentes que usan la violencia como mecanismo de control territorial”, advirtió.
Como parte de la estrategia de intervención, la Policía ha intensificado las denominadas “caravanas de seguridad”, que incluyen patrullajes y operativos con sirenas abiertas en sectores críticos como La Churria, Japón y San Judas.
“El objetivo es disuadir a los determinadores de homicidios y otros delitos. En lo que va del año llevamos 23 muertes violentas en Dosquebradas, y en toda el área metropolitana más de 70. No podemos permitir que estos grupos sigan ganando terreno”, aclaró.
