La solicitud incluye criterios de accesibilidad y evitar barreras para los ciudadanos que otras condiciones para movilizarse solos.
Caminar por una calle, reconocer un obstáculo en el andén o ingresar a un establecimiento comercial son actividades cotidianas que pueden convertirse en verdaderos desafíos para quienes tienen dificultades visuales o necesitan apoyos para movilizarse.
Según la mujer, en Pereira, estas barreras siguen presentes y representan una preocupación de cara a las obras que se proyectan para recuperar la ciudad después del terremoto del 10 de agosto.
La alerta la hizo Sandra Milena Díaz, una mujer con discapacidad, quien pidió a las autoridades, entidades públicas, ingenieros y arquitectos que tengan en cuenta las necesidades de esta población en los diseños y la ejecución de los proyectos de reconstrucción.
Su propósito es que la nueva infraestructura permita el desplazamiento y la participación de personas con diferentes tipos de discapacidad.
Una experiencia personal
Sandra Milena conoce de cerca los desafíos que enfrenta esta población. Sufrió de poliomielitis, una condición que forma parte de su historia de vida, pero que no le ha impedido desarrollar una actividad laboral, conformar una familia y asumir responsabilidades en el ámbito social.
Es esposa, madre de un hijo y trabaja desde la Fundación para el Desarrollo Integral de las Personas con Discapacidad del Risaralda (Fundiris) para promover mejores oportunidades para las personas con discapacidad.
Su experiencia también le permite comprender por qué las condiciones del entorno son determinantes para la autonomía. Por eso, su llamado va más allá de solicitar infraestructura adaptada, sino a que las personas puedan desplazarse, trabajar, estudiar y participar en la sociedad sin encontrar obstáculos que podrían evitarse desde la planificación de las obras.
Barreras cotidianas
Díaz señaló que uno de los problemas más frecuentes está en los andenes, donde las condiciones de algunas estructuras impiden o dificultan el paso de quienes utilizan sillas de ruedas o tienen movilidad reducida.
A su juicio, a esto también se suma la falta de adecuaciones en establecimientos comerciales, centros comerciales y otros espacios de uso público.
Señaló que la situación también afecta a las personas con discapacidad visual y auditiva, cuyas necesidades requieren soluciones específicas. Por eso, considera que la accesibilidad debe ir más allá de construir rampas.
“Se debe contemplar distintas condiciones para que todos puedan desplazarse, orientarse y acceder a los servicios sin depender permanentemente de otras personas”, dijo.
Asimismo, insistió en que la recuperación de la ciudad debe representar una oportunidad para cambiar las condiciones que actualmente enfrenta esta población.
“Se quiere una reconstrucción de Pereira con más posibilidades para las personas con discapacidad. Que haya accesibilidad y empatía para toda la población”, manifestó.
En ese sentido, hizo un llamado a quienes tienen responsabilidades en la planeación y ejecución de las obras para que incorporen estas necesidades desde el comienzo.
“Solicito a todos los entes de control, entidades públicas, gubernamentales, ingenieros y arquitectos que, con la nueva reconstrucción de la ciudad, tengan ese compromiso de incluir la accesibilidad para toda la población con discapacidad y que se acaben las barreras»”, completó
Una ciudad para todos
La mujer también invitó a la ciudadanía a vincularse al proyecto Inclúyete, una iniciativa que busca promover la empatía y la participación de la sociedad en favor de las personas con discapacidad.
El llamado es a comprender que la accesibilidad no es una necesidad exclusiva de esta población, sino una condición para que todos puedan disfrutar de los espacios de la ciudad.
Con la reconstrucción de Pereira se presenta la oportunidad de revisar cómo están diseñadas sus calles, andenes y edificaciones. Para Sandra Milena, el resultado debe permitir que las personas con discapacidad encuentren menos obstáculos y mayores posibilidades de participación en la vida urbana.
