La emergencia del pasado 10 de agosto reabrió el debate sobre la actualización del POT y la incorporación de estudios de microzonificación.
Según expertos, las obras que se adelantan en edificios afectados por el terremoto en Pereira requieren especial atención para evitar que las intervenciones dejen estructuras vulnerables ante futuros movimientos telúricos.
John Henry Mora Galvis, presidente de la Asociación de Ingenieros de Risaralda, hizo un llamado a revisar las reparaciones que actualmente se ejecutan en algunas construcciones impactadas por el terremoto y recordó que una intervención inadecuada puede comprometer su estabilidad.
Durante la sesión del Concejo Municipal de Pereira, de este martes 27 de octubre de 2026, el profesional explicó que no todos los inmuebles necesitan demolición total, pues esa decisión depende de la gravedad de los daños y de los resultados de una evaluación especializada.
Mora advirtió sobre la importancia de evaluar cada construcción antes de definir cómo reparar los daños y comprobar que los trabajos cumplan las normas de seguridad.
“Una reparación mal ejecutada puede mantener o incrementar la vulnerabilidad de una edificación frente a sismos futuros”.
Asimismo, habló sobre la necesidad de verificar la calidad de los materiales, los procedimientos constructivos y la supervisión profesional.
“Los trabajos no deberían considerarse seguros únicamente porque desaparezcan los daños visibles. Es fundamental determinar si los elementos comprometidos recuperaron las condiciones necesarias para responder ante nuevos movimientos telúricos”, agregó
El dirigente gremial insistió en que las decisiones deben partir de diagnósticos capaces de diferenciar los deterioros reparables de aquellos que comprometen la estabilidad. La evaluación debe establecer qué solución necesita cada inmueble, en lugar de aplicar medidas generales sin considerar sus condiciones particulares.
Demoliciones y planificación
Otro de los aspectos abordados fue la organización de los derribos. Mora señaló que intervenir una construcción y regresar semanas después para actuar sobre otra estructura cercana puede reflejar fallas de coordinación y generar costos adicionales, retrasos e inconvenientes para la comunidad.
“Regresar a demoler por falta de diagnóstico integral refleja oportunidades de mejora en la planeación y genera costos, retrasos y molestias adicionales”.
Por esta razón, propuso examinar integralmente los inmuebles de una misma manzana, identificar aquellos que representan peligro y organizar previamente los procedimientos técnicos, administrativos y jurídicos.
A su juicio, esta estrategia también ayudaría a reducir los riesgos para los peatones que transitan cerca de fachadas o elementos inestables.
Debate sobre el POT
La emergencia también plantea interrogantes sobre el futuro desarrollo urbano de Pereira y la necesidad de incorporar información especializada en las decisiones de recuperación.
Entre los asuntos que requieren atención están la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y la incorporación de estudios de microzonificación sísmica, herramientas que pueden orientar la planificación y la gestión del riesgo.
Dijo que la recuperación de la ciudad debe ir más allá de reparar fachadas o rehabilitar viviendas: también exige analizar las condiciones del terreno, la viabilidad de edificar nuevamente en los mismos predios y las necesidades de espacio público.
Para el ingeniero, las decisiones deben sustentarse en estudios rigurosos y acuerdos entre las instituciones para evitar que las soluciones reproduzcan vulnerabilidades existentes.
Por esa razón, destacó la importancia de contar con un inventario actualizado y georreferenciado de los inmuebles comprometidos, que permita organizar la información, establecer prioridades y hacer seguimiento a las obras.
