Una casa estaría a cinco metros del borde, mientras la ciudadanía asegura que llevan meses reclamando obras ante distintas entidades.
Desde el terremoto del 10 de agosto, los habitantes del conjunto Coralina, en Pereira, temen que un nuevo desprendimiento del terreno afecte las estructuras cercanas. Aunque aseguran que han acudido a varias entidades, entre ellas Autopistas del Café y la DIGER, todavía reclaman una intervención definitiva para estabilizar el talud.
Una casa estaría a escasos cinco metros del borde, según Rubén Darío Rojas, administrador del conjunto. Explicó que el terreno cedió durante el sismo y que, desde entonces, ha enviado comunicaciones a Autopistas del Café, presentado un derecho de petición y acudido a una tutela para obtener respuesta.

“Tenemos dificultades es con los residentes. Ellos están muy nerviosos, son personas que ni duermen pensando que en cualquier momento se pueda derrumbar eso”, manifestó Rojas.
El muro cuestionado
Los residentes atribuyen parte del problema a la altura del muro de contención y a la inclinación del terreno. Julio Enrique Arias, presidente del Consejo de Administración, afirmó que la vía perimetral se construyó hace aproximadamente 15 años y que, según su interpretación, la ladera quedó demasiado vertical para contener la tierra.
“En un informe de la DIGER nos dicen que Autopistas del Café cometió el error de no haber levantado más el muro y haberle dejado un declive al talud”, aseguró Arias.
Por su parte, Olga Lucía Gómez, integrante del Consejo de Administración, también cuestionó la falta de avances concretos pese a las visitas realizadas al sector.

Según su relató, los residentes han enviado solicitudes y recibido comunicaciones, pero siguen esperando una decisión que permita intervenir la zona.
“Necesitamos una solución de fondo, que nos solucione esa parte, que terminen de hacer el muro de contención para que nuestro conjunto no se vea afectado”, reclamó Gómez.
Los residentes piden que las entidades involucradas definan quién ejecutará las obras y cuándo comenzarán los trabajos.
Sin embargo, para establecer el alcance del riesgo y la responsabilidad sobre la intervención, es necesario contrastar sus denuncias con el informe técnico de la DIGER y las respuestas de Autopistas del Café e INVÍAS.
