Más de $14.000 millones en pérdidas para empresarios vinculados a Hecho en Risaralda tras el terremoto del 10 de agosto.
El terremoto del pasado 10 de agosto golpeó también la economía de Risaralda: productores y emprendedores reportaron afectaciones en sus negocios, cultivos y proyectos, mientras buscan recuperar su capacidad de generar ingresos y mantener sus actividades.
El balance de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario departamental evidenció que 1.483 personas reportaron daños en sus proyectos productivos. Según Juan Carlos Toro, para ese entonces titular de esa dependencia, la emergencia afectó a los 14 municipios de Risaralda, con consecuencias para diferentes actividades económicas del campo.
El impacto también alcanzó a los empresarios vinculados a Hecho en Risaralda, quienes reportaron pérdidas superiores a $14.000 millones. La cifra refleja las dificultades que enfrentan los emprendimientos locales para mantener sus operaciones y recuperar los ingresos después de la emergencia.
Durante la presentación del balance, Toro explicó la dimensión de las afectaciones y señaló: “Estamos en una condición de 1.483 personas que nos han reportado daños desde sus proyectos productivos…”. El registro reúne los reportes recibidos sobre las consecuencias del sismo en las actividades económicas de los damnificados.
Apoyo para el campo
Entre las acciones de atención, la Gobernación destinó $458 millones en ayudas para productores de Marsella, mediante la entrega de elementos como tanques de almacenamiento de agua, guadañas y fumigadoras motorizadas. Estos equipos buscan contribuir a la recuperación de las labores agropecuarias afectadas.
Toro también destacó el alcance de Hecho en Risaralda, iniciativa que reúne alrededor de 300 marcas licenciadas y registra más de $19.000 millones en aportes certificados, de acuerdo con las cifras presentadas. La estrategia busca fortalecer los emprendimientos del departamento y ampliar sus oportunidades comerciales.
La recuperación económica continúa siendo uno de los desafíos tras el terremoto, especialmente para quienes dependen de sus cultivos, unidades productivas o pequeños negocios.
