El gerente visitó Pereira y se reunió con alcaldes y gobernador para analizar soluciones frente a la reconstrucción.
Para cientos de familias afectadas por el terremoto, recuperar una vivienda no significa únicamente volver a tener un techo, sino reconstruir el único patrimonio que lograron reunir durante toda su vida. El Fondo Milagro identificó entre los casos más complejos a propietarios pensionados que hoy no cuentan con ingresos adicionales para recuperar por cuenta propia los bienes que perdieron.
El gerente general del Fondo Milagro, Jaime Andrés Uribe Tamayo, abordó durante su visita a Pereira las dificultades que representa la reconstrucción de viviendas cuyo valor supera ampliamente los montos habituales contemplados para este tipo de procesos.
El funcionario explicó que el desafío aumenta cuando los propietarios no tienen otros bienes o fuentes de ingresos que les permitan asumir parte de la reconstrucción, especialmente en el caso de personas pensionadas.
Casos de pensionados
Uribe Tamayo señaló que la situación requiere una respuesta coordinada entre las autoridades nacionales y territoriales, debido a que cada municipio conoce las condiciones particulares de las familias afectadas.
“Tenemos otra agravante, porque hay muchas personas que su único patrimonio era esa vivienda. Pero que adicionalmente hoy están pensionadas. Es decir, no tienen forma de poder salir a trabajar, para poderse reinventar y volver a conseguir ese patrimonio. Tenemos la obligación por parte de nosotros de resolver el problema a esas personas. ¿Cómo? No sé, pero le tenemos que buscar la solución. Esa es la directriz del presidente”.
El gerente planteó que el proceso de reconstrucción debe considerar las características económicas de los propietarios y no limitarse únicamente a determinar si una vivienda sufrió daños o quedó destruida.
En ese contexto, el Fondo Milagro busca articular las capacidades del Gobierno Nacional, la Gobernación de Risaralda y las alcaldías para identificar alternativas que permitan atender los casos más complejos.
Viviendas costosas
Uno de los problemas señalados por el gerente está relacionado con el valor de las viviendas afectadas. Mientras algunos hogares corresponden a inmuebles de menor costo, existen propiedades de estratos 4, 5 y 6 cuyo valor puede alcanzar varios cientos de millones de pesos.
Uribe Tamayo explicó que esa diferencia representa un desafío para la reconstrucción, especialmente cuando la vivienda constituía prácticamente todo el patrimonio familiar.
“Mientras una vez y una vez no pasan de 120, 150, 180 millones de pesos, un estrato 4, 5 y 6 no se baja de 400, 500, 600 millones de pesos. Nosotros tenemos que buscar la forma de darle solución a eso. ¿Por qué? Porque tenemos otra agravante, porque hay muchas personas que su único patrimonio era esa vivienda”.
El Fondo Milagro plantea que las soluciones deben construirse a partir de la información que tienen las autoridades locales sobre las familias damnificadas y las condiciones particulares de cada territorio.
El gerente insistió en que las entidades deben evitar diferencias institucionales que puedan retrasar las respuestas para los damnificados y concentrarse en definir proyectos que puedan ser viabilizados y ejecutados.
