Era venezolana, trabajadora y una mujer que ayudaba a todos. Así terminó atrapada en medio del sismo de magnitud 7.4.
Tenía 51 años. Llevaba una vida estable en Pereira y trabajaba en el Centro Comercial Ciudad Victoria. El día del terremoto intentó ayudar a un adulto mayor a salir del edificio, pero la estructura colapsó. Ahora, su familia solo espera un milagro para recuperar sus restos.
Nurmi Mckencie Rivadeneira vivía en la ciudad desde hace varios años. Según sus familiares, trabajaba como contadora y había construido su vida laboral y familiar. Su padre, Joice Rivadeneira, tiene 78 años y salió desde el estado Lara, Venezuela, para buscarla.
El viaje tomó tres días. Cuando llegó a Pereira, el miércoles, todavía existía la posibilidad de encontrarla con vida. El hombre asegura que durante las primeras horas escuchaban golpes en el lugar donde estaba atrapada, pero al día siguiente dejaron de percibir cualquier señal.
“Ella estaba rescatando un señor mayor que no veía”, contó Joice al recordar lo que supuestamente ocurrió antes del colapso.
Según su relato, Nurmi logró ayudar al adulto mayor a salir, pero quedó atrapada cuando la estructura terminó de desplomarse. Hasta este viernes, los organismos de socorro trabajaban entre los escombros mientras sus familiares aún esperan una respuesta.
La familia intentó encontrarla
Jean Paul, hijo de Nurmi, tiene 32 años. También llegó desde Venezuela el miércoles. Encontró a su hermana Estefany en Pereira y se sumó a la búsqueda de su madre.
La familia logró ingresar durante la madrugada y recibió una sonda para intentar establecer si todavía había personas con vida entre la estructura. Llamaron, escucharon y esperaron alguna respuesta, pero no obtuvieron ninguna señal.
“Estamos tratando de ver cómo hacemos para por lo menos sacar sus restos”, relató Jean Paul.
Joice todavía conserva la esperanza de que Nurmi pueda estar viva. Jean Paul, pide que los organismos de rescate logren recuperar el cuerpo para llevarlo nuevamente a Venezuela.
