Según autoridades, a la víctima la llevaron hasta el lugar donde la asesinaron, con el pretexto de visitar una pañalera.
Durante trece días de investigación, la Fiscalía reconstruyó paso a paso lo que considera uno de los crímenes más atroces registrados recientemente en Cali. Cinco personas terminaron judicializadas por su presunta participación en el asesinato de María Camila Potosí, la joven de 21 años con ocho meses de embarazo, cuyo cuerpo hallaron sin la bebé que esperaba.
La desaparición de María Camila, reportada el 16 de julio, activó el Mecanismo de Búsqueda Urgente y la Alerta Rosa. Cuatro días después, investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) encontraron su cuerpo en el corregimiento La Buitrera, en el sur de Cali.
La ausencia de la bebé marcó el inicio de una investigación que permitió reconstruir, según la Fiscalía, una planeación criminal en la que cada uno de los implicados habría cumplido un papel específico.
“La investigación permitió establecer el rol de cada una de las personas que participaron en la ejecución del hecho”, afirmó la delegada para la Seguridad Territorial de la Fiscalía, Deicy Jaramillo Rivera.
El engaño
Según la investigación, el plan comenzó con una estrategia para ganarse la confianza de la joven.
La Fiscalía señaló que Yulieth Cecilia Angulo Escobar habría fingido estar embarazada y convenció a María Camila de acompañarla a una pañalera ubicada en el sector de Alto de Polvorines.
“Yuliet Cecilia Angulo Escobar presuntamente se encargó de transportar en una motocicleta a la víctima hasta el inmueble que previamente había conseguido para la ejecución del ilícito. Para ganarse la confianza había fingido estar en estado de embarazo y el día de los hechos aseguró que la llevaría a una pañalera”, explicó la fiscal Deicy Jaramillo Rivera.
La mujer habría trasladado a la víctima hasta una vivienda donde, de acuerdo con la investigación, ya esperaba el resto del grupo.
¿Cómo ocurrió el asesinato?
De acuerdo con la Fiscalía, una vez María Camila ingresó al inmueble la atacaron violentamente.
La delegada explicó que Nitzon Stiven Mondragón Cuero sería quien presuntamente la agredió con un arma cortopunzante.
“En el momento en que arribaron al inmueble, Nitzon Stiven Mondragón Cuero presuntamente abordó violentamente a la víctima y la atacó con arma cortopunzante en repetidas ocasiones.”
La investigación sostiene que la joven murió como consecuencia de esas heridas, pero la pregunta ahora gira en torno a cómo le habrían extraído a la bebé.
La Fiscalía sostiene que, después del homicidio, extrajeron del cuerpo de la víctima a la bebé de ocho meses de gestación.
En el comunicado oficial, el ente acusador indicó que la extracción se habría realizado mediante una cesárea artesanal, aunque no entregó detalles técnicos sobre el procedimiento.
Posteriormente, según la investigación, los implicados limpiaron la escena y ocultaron evidencias antes de sacar el cuerpo de la vivienda.
¿Por qué le hicieron eso?
Hasta ahora, la Fiscalía no ha informado un móvil definitivo del crimen.
Lo que sí sostiene la investigación es que el objetivo del grupo era apoderarse de la bebé. Sin embargo, el ente acusador no ha explicado públicamente por qué pretendían hacerlo ni si existía un plan para hacer pasar a la recién nacida como hija de alguno de los implicados.
La Fiscalía también aseguró que logró establecer la función que habría desempeñado cada uno de los investigados.
Según la investigación: Yulieth Cecilia Angulo Escobar habría engañado y transportado a la víctima. Nitzon Stiven Mondragón Cuero sería el presunto autor material del homicidio. Juan José Narváez Rodríguez habría conducido el vehículo utilizado para transportar el cuerpo hasta el corregimiento La Buitrera.
En ese mismo sentido, Edwin García Zuluaga presuntamente vigiló el perímetro y alertó sobre la posible presencia de las autoridades. Y Kevin Alexis López Orozco habría coordinado la logística del crimen y el reparto de funciones.
Sobre este último, la fiscal señaló: “López Orozco habría sido el encargado de la logística del crimen por el que acordó un pago”. La investigación también indica que se habría pactado la suma de cuatro millones de pesos a una de las participantes.
Después de las capturas, investigadores del CTI y la Policía Nacional localizaron en una zona boscosa restos humanos que, según la Fiscalía, corresponderían a la bebé de María Camila. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses aún verifica la identidad.
Por estos hechos, a los cinco procesados les imputaron los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada agravada y alteración de elementos materiales probatorios. Ninguno aceptó los cargos, pero todos deben enfrentar el proceso privados de la libertad.
