Los casos aumentaron de cuatro a cinco entre 2025 y 2026. El incremento es del 25 % y aún no termina el año.
Las autoridades dejaron de mirar la trata de personas únicamente como un delito de explotación sexual. En Pereira, la Personería advirtió que las redes criminales ahora también reclutan mujeres para utilizarlas en actividades relacionadas con narcotráfico y otras estructuras delincuenciales. La modalidad gana terreno.
Durante una presentación en el Concejo Municipal, el jefe del Ministerio Público, Leonardo Fabio Reales Chacón, dijo que las redes sociales se convirtieron en la principal herramienta de las organizaciones criminales para captar víctimas.
Aunque las cifras oficiales todavía parecen bajas frente a otros delitos, la Personería pidió no minimizar el fenómeno. Según datos del Ministerio del Interior, entre 2025 y 2026 los casos conocidos en Pereira pasaron de cuatro a cinco, un incremento del 25 %.
Por su parte, en todo el departamento de Risaralda se han identificado 17 víctimas entre los años 2021 y 2025.
Ya no es solo explotación sexual
Para la Personería, la trata de personas cambió en los últimos años y hoy las organizaciones criminales buscan otros fines además de la explotación sexual.
“Ya hoy la trata de personas no es simplemente el abuso o la comercialización sexual. También se ha utilizado para instrumentalizar personas como mulas o intermediarias de bandas delincuenciales y organizaciones del narcotráfico”, afirmó Reales Chacón.
El funcionario explicó que esta modalidad quedó en evidencia en investigaciones relacionadas con redes criminales internacionales, donde las víctimas terminan involucradas en actividades ilícitas bajo engaños o falsas oportunidades laborales.
Mujeres jóvenes, el principal blanco
Uno de los aspectos que más preocupa a la Personería es el perfil de las víctimas.
De acuerdo con la información presentada durante el debate, todos los casos identificados en Pereira corresponden a mujeres, la mayoría menores de 30 años.
“Todas son mujeres relativamente menores de 30 años que, por razones socioeconómicas, ven en eso la única expectativa de salir de la situación en la que se encuentran”, señaló el personero.
Las autoridades consideran que esa vulnerabilidad económica facilita el trabajo de las redes dedicadas a la trata de personas.
Las redes sociales, el nuevo escenario
Durante su intervención, Reales Chacón aseguró que las plataformas digitales se convirtieron en la principal puerta de entrada para este delito.
“Hemos avanzado en ciencia y tecnología, pero no hubo control. Hoy han sido un medio idóneo para persuadir a los jóvenes y llevarlos a estas organizaciones”, afirmó.
Otro de los aspectos que destacó el Ministerio Público es la reciente expedición de una nueva ley que fortalece la lucha contra la trata de personas y redefine las responsabilidades de las autoridades.
Según explicó Reales Chacón, esa norma cobra especial importancia para ciudades como Pereira, que cuentan con aeropuerto internacional.
“En ciudades donde haya aeropuerto internacional, Migración Colombia, Bienestar Familiar y la Policía tienen que ejercer un doble control, no solamente para evitar que vengan a buscar víctimas, sino también para impedir que esas posibles víctimas salgan del país”, explicó.
El funcionario añadió que el objetivo es fortalecer los controles sin esperar a que el delito se materialice.
La prevención, el mayor reto
Más allá de los operativos y las capturas, la Personería insistió en que la respuesta también debe atacar las causas que aprovechan las organizaciones criminales.
“Nada hacemos con ser represivos si no utilizamos mecanismos persuasivos. La única forma de disminuir este fenómeno es crear oportunidades económicas para que estas personas no vean allí la única salida”, concluyó Reales Chacón.
Las autoridades reiteraron el llamado a denunciar cualquier oferta laboral sospechosa, especialmente aquellas difundidas a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería que prometen viajes, altos ingresos o empleos en el exterior.
