La ofensiva afectó uno de los principales corredores comerciales entre el Eje Cafetero y Chocó, con graves consecuencias.
Un camión incinerado, varios vehículos marcados con grafitis alusivos al ELN, rutas de transporte suspendidas y decenas de conductores retenidos por varias horas hacen parte del balance preliminar que dejaron los ataques de la guerrilla durante este sábado en el corredor vial que comunica a Risaralda con Chocó.
La nueva acción armada volvió a golpear la movilidad entre el Eje Cafetero y el Pacífico colombiano. Los hechos ocurrieron en el sector de Playa de Oro, sobre la vía que comunica a Pereira con el departamento del Chocó, donde hombres armados instalaron un retén ilegal y obligaron a varios conductores a detener la marcha.
Durante la incursión, los responsables intimidaron a los ocupantes de varios vehículos y desarrollaron acciones que obligaron a suspender temporalmente el tránsito por este corredor nacional.
Camión incinerado y vehículos afectados
El hecho más grave dejó un camión de carga completamente incinerado, luego de que los hombres armados obligaran a su conductor a bajar antes de prenderle fuego al vehículo. Además, otros automotores de carga terminaron con grafitis alusivos al ELN.
Los ataques también alteraron la operación del transporte intermunicipal entre Risaralda y Chocó.
Varias empresas suspendieron temporalmente sus despachos hacia ese departamento mientras las autoridades recuperaban el control de la carretera y entregaban garantías de seguridad para conductores y pasajeros.
La suspensión de las rutas dejó viajeros represados y generó retrasos en el transporte de mercancías hacia el occidente del país.
Ejército y Policía reforzaron la seguridad
Tras los ataques, unidades del Ejército Nacional y de la Policía desplegaron operaciones sobre el corredor vial para restablecer la movilidad y garantizar la seguridad de los usuarios.
Las tropas realizaron labores de verificación en diferentes puntos de la carretera, mientras equipos especializados inspeccionaban el sector para descartar nuevos riesgos y permitir la reapertura gradual del tránsito.
Las autoridades mantienen presencia permanente en la zona y continúan desarrollando operaciones para evitar nuevas acciones armadas que afecten este corredor estratégico.
