Dos inmuebles ubicados en Dosquebradas y La Virginia, avaluados en cerca de 400 millones de pesos, quedaron bajo medidas cautelares.
Esta vez, los objetivos eran los bienes que, según la Fiscalía, permitían sostener parte de las finanzas de la estructura criminal ‘Cordillera’. La investigación condujo a dos inmuebles que, de acuerdo con las autoridades, utilizaban para almacenar y distribuir estupefacientes.
La ofensiva hace parte de la Operación Jericó, una estrategia desarrollada por la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, para debilitar las fuentes de financiación de estructuras delincuenciales.
Como resultado de las investigaciones, las autoridades hicieron efectivas las medidas cautelares de suspensión del poder dispositivo, embargo y secuestro sobre dos inmuebles ubicados en la Virginia y Dosquebradas.
Los investigadores establecieron que las propiedades tendrían relación con dos personas conocidas con los alias de Felipe y Puma, señaladas por las autoridades como presuntos dinamizadores del microtráfico en estos mismos municipios.
En el caso de Andrés Felipe Bedoya Durán, alias Felipe, la investigación recuerda que lo capturaron el 8 de junio de 2024 durante un operativo en el que la Policía incautó 213 kilogramos de marihuana.
Respecto a Jhon Edward Sánchez Velásquez, alias Puma, el expediente sostiene que presuntamente utilizaba uno de los bienes afectados como centro de almacenamiento de drogas y punto de apoyo para fortalecer las actividades de microtráfico.
Las propiedades
Los inmuebles, con un avalúo cercano a los 400 millones de pesos, quedaron a disposición de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad que asumirá su administración mientras avanza el proceso de extinción del derecho de dominio.
Para las autoridades, este tipo de medidas representa una estrategia diferente a las capturas. El propósito es impedir que las organizaciones criminales financien sus operaciones mediante bienes que, presuntamente, adquirieron o utilizaron para sostener economías ilegales.
Con la Operación Jericó, la Policía y la Fiscalía avanzan en la desarticulación financiera de ‘Cordillera’, estructura a la que investigan por su presunta participación en el tráfico de estupefacientes y otras actividades delictivas en Risaralda.
