El cuerpo permaneció varias semanas sin identificar mientras expertos difundían rasgos físicos para obtener pistas.
Dos huellas parciales recuperadas de tejido deteriorado permitieron abrir el camino hacia la identificación de la mujer encontrada muerta en Cerritos. La reconstrucción digital de un tatuaje, realizada con apoyo de inteligencia artificial, terminó convirtiéndose en otra pieza clave dentro del proceso forense adelantado por expertos para establecer quién era la víctima.
La mujer quedó identificada como Yessica Alejandra Suárez Balanta, nacida en Puerto Tejada, Cauca, en 1997 y cedulada en esa misma ciudad. El cuerpo lo encontraron el pasado 19 de abril en el sector El Cauquillo, zona rural de Cerritos, en Pereira, pero durante semanas permaneció sin nombre mientras avanzaban los análisis técnicos y científicos.
De acuerdo con información obtenida por 360 Noticias, el cadáver llegó en avanzado estado de descomposición, lo que dificultó cualquier reconocimiento inmediato. Medicina Legal comenzó entonces un proceso especializado para recuperar señales físicas que permitieran rastrear una identidad y, eventualmente, contactar familiares o personas cercanas.
Búsqueda marcada por la tecnología
El primer intento de identificación ocurrió mediante huellas dactilares, aunque el deterioro del cuerpo había comprometido seriamente el tejido de las manos. Expertos lograron recuperar algunos fragmentos blandos de los dedos, para intentar reconstruir rastros biométricos que pudieran ser comparados con bases de datos oficiales.
Según expertos forenses, sólo dos huellas parciales lograron obtenerse tras el procedimiento. El primer cotejo realizado en el sistema de la Registraduría no arrojó coincidencias, por lo que el caso parecía volver al punto de partida.
Sin embargo, una segunda verificación a través de sistemas biométricos utilizados por la Policía permitió ampliar la búsqueda a registros nacionales. El rastreo pasó por distintas ciudades hasta encontrar una coincidencia en Cali, donde finalmente apareció un registro que permitió avanzar hacia la identificación plena.
El tatuaje que ayudó a reconstruir la identidad
Mientras avanzaban los cotejos biométricos, los investigadores recurrieron también a herramientas de inteligencia artificial para reconstruir visualmente un tatuaje presente en el cuerpo.
La víctima tenía grabado el símbolo del infinito acompañado de una palabra relacionada con el amor en inglés, pero el deterioro impedía observar con claridad los detalles.

Expertos utilizaron sistemas tecnológicos para generar una imagen lo más aproximada posible al tatuaje original, con el objetivo de difundirla y facilitar eventuales reconocimientos por parte de ciudadanos o allegados.
La tecnología no solo fue utilizada en este caso, también para mejorar imágenes de rostros de cuerpos sin identificar y hacerlas públicas.
Actualmente, se han adelantado experimentos para reconstruir huellas mediante inteligencia artificial, aunque los resultados todavía presentan limitaciones técnicas.
