Fiscalía imputó al exesposo de Diana por su desaparición

In Judicial
marzo 18, 2026

Óscar Leyva no aceptó los cargos, pese a que el ente acusador expuso indicios que lo ubican como presunto responsable.


El proceso judicial contra el excompañero sentimental de Diana Marcela Camargo avanzó este miércoles con una imputación formal por desaparición forzada, sustentada en la última vez que la mujer apareció con vida.

Desde el segundo momento procesal, la Fiscalía reconstruyó un recorrido que hoy se convierte en el eje de la acusación.

Según la línea de tiempo expuesta, Diana Marcela salió de su vivienda la noche del 14 de julio de 2023 en compañía de Óscar Leyva Acevedo, quien ahora enfrenta cargos como presunto responsable de su desaparición.

La mujer conducía una motocicleta de propiedad del procesado, mientras él iba como parrillero. Ese trayecto, registrado en horas precisas, se convirtió en el último rastro verificable de la víctima.

La investigación detalla que la pareja se desplazó por varios sectores urbanos hasta internarse en zona rural del municipio de Pereira, específicamente hacia el corregimiento de Combia.

Allí, entre las 10:45 de la noche de ese mismo viernes y la 1:00 de la madrugada del día siguiente, permanecieron en un área apartada, sin presencia de terceros. Para la Fiscalía, ese punto marca el quiebre del caso: Diana no volvió a ser vista.

El trayecto que sustenta la imputación

Durante la audiencia, el fiscal del caso fue enfático en señalar que la hipótesis central se construye sobre el hecho de que la víctima ingresó a una zona rural y nunca regresó, mientras el hoy imputado sí volvió a la ciudad.

Este elemento, sumado a análisis técnicos y registros de ubicación, permitió inferir una posible privación de la libertad.

El ente acusador sostiene que existen pruebas tecnológicas que ubican a Óscar Leyva en ese sector durante el lapso crítico, coincidiendo con el último momento en que el celular de la víctima tuvo actividad.

Aunque estos elementos no fueron expuestos en detalle por tratarse de una etapa inicial, sí fueron mencionados como soporte de la inferencia razonable exigida por la ley.

Otro punto clave en la imputación es el comportamiento posterior del procesado. La Fiscalía aseguró que Leyva entregó versiones contradictorias sobre lo ocurrido, lo que, en criterio del investigador, constituye un indicio de ocultamiento.

Esta conducta, sumada a la desaparición prolongada de la mujer, a juicio de la Fiscalía, refuerza la tesis de que hubo una acción deliberada para sustraerla del amparo legal.

Las claves jurídicas del caso

El delito imputado, desaparición forzada, contempla no sólo la privación de la libertad, sino también el ocultamiento y la negativa de informar sobre el paradero de la víctima.

En este caso, la Fiscalía argumenta que se cumplen todos los elementos del tipo penal, al señalar que la mujer fue vista por última vez con el acusado, en un lugar aislado, y que desde entonces no hay rastro de su ubicación.

Además, el ente acusador incluyó circunstancias de mayor punibilidad. Se destaca el presunto aprovechamiento de condiciones de tiempo, modo y lugar, al tratarse de una zona rural, en horas nocturnas, sin testigos.

También se considera más grave el impacto del delito, dado que la víctima continúa desaparecida, lo que prolonga el daño.

La defensa, por su parte, cuestionó la claridad de los hechos expuestos. Argumentó que no se han precisado suficientemente las acciones concretas que configuran el ocultamiento, y dejó constancia de posibles vulneraciones al debido proceso.

Sin embargo, el juez consideró que la imputación cumple los requisitos legales en esta etapa. Al final de la diligencia, Óscar Leyva Acevedo decidió no aceptar los cargos, manteniendo su derecho a guardar silencio.

La decisión implica que el proceso continuará hacia etapas posteriores, donde la Fiscalía debe presentar formalmente sus pruebas. La audiencia continuará este jueves en las próximas horas, cuando se defina la situación jurídica del imputado.