El comercio bilateral pasó de 220 millones de dólares en 2020 a más de 1.135 millones en 2024.
El Gobierno venezolano confirmó nuevos avances en la agenda energética con Colombia, incluida la exportación inicial de gas licuado y la eventual reactivación del gasoducto binacional Antonio Ricaurte. El anuncio se difundió a través de un mensaje oficial publicado por la Presidencia de la República.
Durante una declaración en video difundida en redes sociales, la presidenta venezolana Delcy Rodríguez aseguró que el proceso de integración energética entre ambos países ya comenzó con el envío de gas licuado de petróleo (GLP) hacia territorio colombiano por vía terrestre.
La mandataria señaló que cisternas cargadas con gas butano cruzaron el puente internacional Simón Bolívar, uno de los principales pasos fronterizos entre los dos países, en lo que calificó como un primer paso hacia la reactivación de la cooperación energética.
“Tenemos una extraordinaria noticia: el primer paso por el puente Simón Bolívar de cisternas de GLP, de gas butano, que va para Colombia”, afirmó Rodríguez en su intervención.
El anuncio se produce en medio de un nuevo intento de reconstruir las relaciones económicas y diplomáticas entre Colombia y Venezuela, luego de varios años de tensiones políticas, cierre de fronteras y ruptura institucional.
Gasoducto Antonio Ricaurte
Uno de los puntos centrales de la agenda bilateral es la posible reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte, infraestructura energética que conecta a ambos países y que permanece inactiva desde hace más de una década.
Este gasoducto tiene una extensión aproximada de 225 kilómetros entre el Lago de Maracaibo, en Venezuela, y el departamento de La Guajira en Colombia, con capacidad para transportar cerca de 500 millones de pies cúbicos diarios de gas natural.
Rodríguez indicó que el objetivo del gobierno venezolano es reactivar el envío de gas metano a través de esta infraestructura en los próximos meses, lo que permitiría establecer un flujo energético estable entre los dos países.
“Esperamos que en pocos meses podamos también exportar el gas metano por tubería; que sea el gasoducto Antonio Ricaurte el que nuevamente tenga vida”, afirmó la mandataria venezolana.
Sin embargo, especialistas del sector energético han advertido que la reactivación del gasoducto enfrenta desafíos técnicos y financieros importantes, debido al deterioro de algunos tramos de la infraestructura y a la necesidad de realizar inversiones millonarias para su rehabilitación.
De acuerdo con estimaciones del Gobierno colombiano, los trabajos técnicos para poner nuevamente en funcionamiento el sistema podrían tardar entre 10 y 14 meses, dependiendo de las reparaciones requeridas y de las licencias regulatorias necesarias.
La reactivación del gasoducto también tiene implicaciones estratégicas para Colombia, ya que el país enfrenta una disminución progresiva en sus reservas de gas natural, lo que ha llevado al gobierno a explorar nuevas fuentes de suministro regional.
Comercio binacional vuelve
Más allá del componente energético, el anuncio de Caracas también incluyó datos sobre la recuperación del intercambio comercial entre ambos países.
Según Rodríguez, el comercio bilateral pasó de 220 millones de dólares en 2020 a más de 1.135 millones de dólares en 2024, un crecimiento que refleja la reapertura gradual de la frontera y la reactivación de canales económicos formales.
La mandataria venezolana señaló que este proceso se fortalecerá con la reunión de la Comisión Administradora del Acuerdo Comercial entre Colombia y Venezuela, prevista para el 18 de marzo, en la que se revisarán nuevos mecanismos para ampliar el intercambio.
En paralelo, ambos gobiernos preparan un encuentro diplomático de alto nivel en la ciudad de Maracaibo, donde se reunirá la Comisión Binacional de Buena Vecindad los días 23 y 24 de abril.
Ese espacio, según la presidenta venezolana, servirá para profundizar proyectos conjuntos en áreas como comercio, energía, movilidad fronteriza y cooperación social.
El contexto de este acercamiento también incluye discusiones sobre seguridad en la frontera, narcotráfico y presencia de grupos armados, temas que han sido abordados recientemente por delegaciones de ambos países en reuniones diplomáticas.
En medio de esta agenda binacional, Venezuela también designó al almirante Orlando Maniglia como nuevo embajador ante el gobierno colombiano, con el objetivo de fortalecer la coordinación en temas de defensa, seguridad fronteriza y cooperación institucional.
El nuevo escenario muestra un intento de reconstrucción gradual de la relación bilateral, marcada durante años por rupturas políticas y tensiones diplomáticas.
Sin embargo, analistas coinciden en que la consolidación de esta integración energética dependerá de factores técnicos, regulatorios y geopolíticos, incluyendo el estado real de la infraestructura energética, las sanciones internacionales vigentes y la estabilidad política en ambos países.
