Una operación nacional contra este delito permitió la captura de 121 personas que se dedicaban a afectar familias en todo el país.
Las autoridades revelaron que varias de las víctimas del departamento consignaron dinero bajo amenazas hechas desde llamadas telefónicas y redes sociales. Los recursos terminaron en cuentas bancarias de personas que ahora enfrentan procesos judiciales por extorsión.
El Gaula de la Policía Nacional en Risaralda participó en un operativo de alcance nacional contra redes dedicadas a la extorsión, una de las modalidades criminales que más afecta a comerciantes y ciudadanos en el país. En esa ofensiva capturaron a más de 121 personas en diferentes regiones.
En el caso de Risaralda, cinco ciudadanos terminaron tras las rejas por orden judicial. Los señalan de recibir dinero que transferían víctimas que actuaron bajo presión y amenazas.
Las capturas son el resultado de un trabajo articulado entre el Gaula de la Policía Nacional, la Policía Metropolitana de Pereira y la Fiscalía General de la Nación, dentro de una investigación que se extendió por varios meses y que permitió rastrear las cuentas bancarias donde terminaban los recursos producto del delito.
El capitán Duadier Alberto Giron Fernández, comandante del Gaula de la Policía en Risaralda, explicó que estas acciones se enmarcan dentro de una ofensiva nacional para enfrentar una modalidad que ha migrado con fuerza hacia los entornos digitales.
“El Gaula de la Policía Nacional ha venido realizando un trabajo efectivo en materia de prevención y resultados operativos frente a los extorsionistas”, señaló el oficial durante declaraciones entregadas a medios regionales.
Operaban desde redes sociales
Las investigaciones permitieron establecer que una de las modalidades más frecuentes en los casos detectados es la extorsión mediante llamadas telefónicas o contactos digitales, muchas veces originados desde centros penitenciarios del país.
Según el comandante del Gaula, los delincuentes utilizan estrategias como el ‘falso servicio’, la ‘falsa encomienda’, el conocido ‘tío tío’ o la suplantación de grupos armados, con el fin de generar miedo en las víctimas y obligarlas a realizar consignaciones.
Uno de los casos más recurrentes detectados en la investigación fue la modalidad conocida como “falsa encomienda”, utilizada para engañar a ciudadanos a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería.
En este esquema, los delincuentes investigan previamente los perfiles de sus víctimas en redes sociales, lo que les permite identificar familiares, amigos o contactos cercanos. Con esa información establecen comunicación simulando ser un conocido o un pariente que se encuentra en el exterior.
“Muchas veces se comunican por WhatsApp o Messenger diciendo que van a enviar una encomienda desde otro país y solicitan datos personales o bancarios para recibirla”, explicó el oficial.
Posteriormente, otra persona llama a la víctima haciéndose pasar por funcionario de autoridades aeroportuarias o de la Policía Fiscal y Aduanera, informándole que la supuesta encomienda contiene dinero o elementos no declarados.
En ese momento comienza la presión. A la víctima le dicen que puede enfrentar problemas legales o incluso terminar capturada, a menos que realice una consignación inmediata para “solucionar” la situación.
Dinero terminaba en cuentas de terceros
La investigación permitió determinar que las cinco personas capturadas en la operación cumplían el rol de recibir el dinero producto de las extorsiones, utilizando cuentas bancarias a su nombre o a nombre de terceros.
Una vez identificadas esas transacciones, las autoridades lograron rastrear el flujo de dinero y ubicar a los responsables, quienes quedaron capturados mediante operativos realizados en diferentes ciudades del país.
Los procedimientos se llevaron a cabo en Bogotá y en municipios como Ricaurte y Girardot, en Cundinamarca, lugares donde se encontraban algunos de los investigados.
Tras la captura, a los detenidos los trasladaron a Pereira para que enfrentaran las audiencias judiciales. Alí, un juez determinó imponerles medida de aseguramiento intramural mientras avanza el proceso penal.
Según la Policía, las víctimas de estas extorsiones se encontraban principalmente en Pereira, Dosquebradas y La Virginia, municipios donde los delincuentes lograron obtener importantes sumas de dinero.
El Gaula recordó que cualquier persona que reciba llamadas intimidatorias, exigencias económicas o amenazas debe colgar de inmediato y comunicarse con la línea 165, habilitada las 24 horas para atender este tipo de situaciones.
“Cuando un ciudadano siente que está siendo intimidado o que le están exigiendo dinero, la recomendación es cortar la llamada y comunicarse con el Gaula, donde contamos con investigadores capacitados para orientar a la víctima en tiempo real”, concluyó Girón Fernández.
