Gota – tusi, un engranaje criminal que viaja entre Suramérica y Pereira

In Especiales, Judicial
febrero 26, 2026

Autoridades rastrean capitales ilícitos desde Brasil y Uruguay.  Interpol apoya procesos que buscan capturas internacionales.

Según fuentes oficiales, la investigación avanza sobre la pista de integrantes de una organización que instaló redes de crédito ilegal en ciudades brasileñas y uruguayas, con intereses excesivos, métodos de intimidación, hostigamiento y presión psicológica contra deudores.

Parte de esas rentas ilícitas, supuestamente, regresan a Pereira para financiar el tráfico de sustancias sintéticas como el tusi, la compra de armas y pagos a sicarios, bajo un modelo de crimen en red. El equipo de investigación de 360 Noticias encontró nuevos detalles de esta actividad criminal.

Tras meses de trabajo, la Policía Nacional destapó una estructura criminal con alcance transnacional y que convirtió al ‘gota a gota’ en caja menor de homicidios por encargo y otras economías ilegales en Pereira y su área metropolitana.

La investigación, apoyada por Interpol, rastreó movimientos y cabecillas con presencia en Brasil, Uruguay y Chile. Sin embargo, advierten que las órdenes están avanzadas y podrían producirse capturas internacionales en los próximos días.

Cómo funciona

El capital que ingresa desde el exterior es el músculo financiero del “gota a gota tusi”. Recursos enviados desde Brasil, Uruguay y otros países de la región no sólo sostienen las redes de préstamo ilegal tradicionales, sino que sirven para fondear a los distribuidores de droga sintética en Pereira y su área metropolitana.

La investigación reveló recientemente una mutación clave del negocio: ya no se presta dinero, se presta droga. La modalidad, conocida en la calle como “gota a gota tusi”, consiste en entregar dosis de la sustancia sintética en lugar de efectivo y exigir intereses diarios entre el 12 y el 25 por ciento, cobrados en dinero contante.

El crédito deja de ser financiero para convertirse en una cadena directa de microtráfico. Un caso típico, según los expedientes, arranca con diez manillas de tusi, avaluadas entre 600.000 y 1,5 millones de pesos.

El receptor las fracciona y revende para cubrir la cuota diaria. Si incumple, la deuda se multiplica y la presión escala: llamadas intimidantes, visitas a domicilio y, en los casos más críticos, agresiones físicas. El margen de error es mínimo.

La rentabilidad explica la expansión. Esas diez manillas pueden transformarse en cerca de 30 dosis comercializadas a 60.000 pesos cada una, con ingresos que rondan los dos millones. La utilidad es inmediata para la red.

Los homicidios

Una fuente que hace parte de la investigación, la cual se lleva a cabo con cooperación internacional, señala que al menos dos homicidios ocurrieron en diciembre de 2025 en Pereira y tendrían relación con disputas derivadas de estas operaciones transnacionales.

Uno de los casos se registró en la Circunvalar, en plena vía pública, donde atacaron con arma de fuego a Álvaro Hernando Londoño Jiménez, de 56 años, también conocido como alias “Canoso”. La víctima, supuestamente, estaría vinculada a negocios con proyección internacional.

Este mismo hombre, figura en un episodio ocurrido en octubre de 2025 en Cartago. Al parecer, se encontraba en una discoteca con dos personas que horas después resultaron heridas en un ataque sicarial.

En un segundo hecho, ocurrido en el sector de La Dulcera, alias ‘Monobecerro’ terminó muerto. Las indagaciones señalan que mantenía nexos con redes de préstamo ilegal en Brasil y que, tras conflictos con alias Rubio”’, regresó al país. La hipótesis central apunta a un ajuste de cuentas con origen fuera de Colombia, pero ejecutado en territorio local.

De manera conexa, también se investiga el homicidio de dos hermanos conocidos con los alias de ‘Godin’ y ‘Papi’. Las autoridades analizan posibles vínculos con redes de microtráfico en Armenia y con esquemas de financiación provenientes del gota a gota internacional en Uruguay.

Un engranaje criminal diversificado

Documentos de inteligencia hablan de un modelo basado en multidelito y tercerización criminal. La estructura integraría expendedores de marihuana, cocaína, bazuco y drogas sintéticas como el tusi.

Asimismo, prestamistas ilegales con rutas internacionales. Intermediarios que facilitan venta de droga en discotecas mediante pagos clandestinos. Redes de “tierreros” dedicados a invasiones y sicarios contratados bajo esquemas de outsourcing.

La información conocida por 360 Noticias indica que el capital generado por la comercialización de drogas sintéticas estaría siendo reinvertido en el negocio del préstamo ilegal, creando un circuito financiero que alimenta la violencia.

A ello se suma un sistema de cobro tipo impuesto criminal y mecanismo de mutación delictiva para evadir controles.