Tres años sin Diana Camargo: un caso que se detuvo en el tiempo

In Especiales, Judicial
enero 24, 2026

Un video clave, un único sospechoso y reclamos familiares se unen a un estancamiento investigativo sin resultados.

El expediente por la desaparición de Diana Marcela Camargo permanece abierto, pero inmóvil. A punto de cumplirse tres años sin rastro, la familia acumula respuestas evasivas, diligencias inconclusas y un conjunto de indicios que nunca dieron resultados.

El caso no avanza pese a que la familia asegura que hay un sospechoso identificado, un registro en video que lo muestra como la última persona que estuvo con la mujer desaparecida y advertencias tempranas sobre conductas que hoy siguen sin explicación.

Diana Marcela Camargo salió de su vivienda en Dosquebradas la noche del 16 de junio de 2023. Una cámara de seguridad cercana a la casa donde vivía la captó por última vez cuando se desplazaba en su motocicleta.

Ese registro, entregado por la familia a las autoridades, contradijo la versión inicial de su entonces expareja, quien negó haberla visto ese día. El video mostró lo contrario: él, supuestamente, fue el último contacto conocido antes de la desaparición.

La familia aportó el material y pidió actuaciones urgentes, pero no hubo medidas contundentes. Tampoco órdenes restrictivas, ni un aseguramiento que preservara líneas de investigación.

El expediente se concentró en verificaciones preliminares que, según los allegados, se extendieron sin resultados visibles.

Diana era madre de dos hijos y practicante cristiana, sin antecedentes de conflictos o amenazas externas. Para su entorno, la hipótesis no se diversificó: un único sospechoso concentró las alertas desde el inicio. Aun así, el proceso no pasó del trámite básico.

Sospechoso y una desaparición paralela

Quince días después de la desaparición de Diana, su expareja reportó un supuesto secuestro. Reapareció dos semanas más tarde y señaló a la familia Camargo de estar implicada. Esa versión reorientó la atención institucional hacia una investigación paralela que, de acuerdo con los allegados, enfrió la búsqueda.

“Nos dijeron que primero debían aclarar esos ‘cabos sueltos’ y que no podían informarnos más”, relató Yeimi Paola Camargo, hermana de la desaparecida, en entrevista con Noticias 360 Digital. Desde entonces, las respuestas se repiten: diligencias en curso, reserva de información y ausencia de plazos.

La conducta posterior del sospechoso encendió nuevas alarmas. Yeimi describió visitas intempestivas a su lugar de trabajo y cambios frecuentes de rutina. Aseguró haber informado a la Fiscalía sobre salidas del municipio, movimientos no controlados y episodios que consideró intimidantes, pero según ella, no hubo reacciones.

El hijo de Diana con su expareja quedó bajo custodia paterna. No existieron restricciones judiciales pese a la investigación abierta. La familia interpreta esa decisión como un mensaje de normalidad institucional en un caso que nunca la tuvo.

El desgaste familiar

La familia buscó por cuenta propia. Consultó fuentes, pidió apoyos privados y se enfrentó a costos que no pudo asumir. “Siempre llegamos a la misma conclusión”, dijo Yeimi: alguien cercano la desapareció.

Para los Camargo, el problema es uno la falta de voluntad. “Hay un sospechoso, hay pruebas, hay contradicciones verificadas y no pasa nada”, afirmó la hermana.

En 2023, Noticias 360 Digital documentó la misma queja: cinco meses después, “tampoco pasó nada”. Hoy, casi tres años más tarde, la evaluación no cambia. La esperanza persiste, pero se erosiona. Mientras, todos se preguntan ¿Dónde está Diana Marcela Camargo?