Quiero una nación que no se arrodille: ¿qué quiso decir Petro?

In Política
noviembre 20, 2025

Usó el aniversario de la Casa Militar para defender su visión de una Colombia libre, respetada y alejada de la violencia.

El presidente Gustavo Petro aprovechó la ceremonia por los 94 años de la Casa Militar para enviar un mensaje político sobre soberanía, libertad y paz, en el que pidió construir una nación que “no se arrodille” ante presiones internas ni externas.

Petro pronunció este jueves un discurso durante la conmemoración de los 94 años de la Casa Militar, en la Plaza de Armas del Palacio de Nariño. En medio de reflexiones históricas y advertencias sobre la violencia política, el mandatario insistió en la necesidad de una Colombia que “no se arrodille” frente a amenazas del poder o la confrontación interna.

Su intervención, cargada de referencias a la libertad y a la identidad nacional, buscó aclarar qué quiso decir con su llamado a construir una “gran nación”.

Abrió el acto con un agradecimiento directo a la Casa Militar, el organismo encargado de su seguridad, al afirmar que protege a un “presidente agredido”. Reconoció que su gobierno ha sido blanco constante de señalamientos, pero sostuvo que los temores sobre una eventual dictadura quedaron sin sustento. “El tiempo demostró que no era cierto”.

El discurso del mandatario

Luego, el mandatario entró en la frase que marcó el evento: “quiero una gran nación que no se arrodille”. Explicó que se refiere a un país libre de presiones políticas, económicas o ideológicas, capaz de sostener su soberanía de manera digna.

“¿Por qué tenemos que agachar la mirada, si antes nos envidian por muchas razones?”, cuestionó ante los asistentes. En su explicación, habló de una Colombia que pueda “mirar de frente” porque no tiene nada que ocultar y que encuentre su fortaleza en lo que llamó “vidas intensas” y en la belleza del territorio.

Para reforzar esta idea, mencionó símbolos como el jaguar, las flores y las mariposas amarillas, a las que atribuyó un carácter casi espiritual en la lucha contra la violencia. Sostuvo que incluso estos símbolos habitan hoy la Casa de Nariño como representación de lo que debe ser el país.

El presidente también se refirió al momento político del país y al tramo final de su administración. Recordó que, al iniciar su mandato, algunos sectores lo acusaban de querer perpetuarse en el poder, pero recalcó que la evidencia ha mostrado lo contrario. “Fíjense que no era cierto, como no son ciertas muchísimas cosas”, afirmó.

Recordó episodios de la historia

Durante su discurso, Petro dedicó un espacio amplio a hablar de violencia y de la historia del país. Trajo a colación la Conspiración septembrina, el atentado contra Simón Bolívar en 1828, para argumentar que desde ese momento Colombia arrastra un “síndrome” de eliminar al adversario.

El jefe de Estado insistió en que la violencia todavía define buena parte de la vida social y política de Colombia. Cuestionó las razones por las cuales los colombianos siguen matándose entre sí, ya sea por partidos, disputas sociales, conflictos familiares o incluso pasionales. Para Petro, ese lastre explica por qué el país no ha logrado consolidarse como la gran nación que debería ser.

Como respuesta a esta situación, planteó que el único camino es la paz. “No hay otro camino que la paz”, afirmó. En su visión, la reconciliación permitiría superar el ciclo histórico de confrontación que ha frenado la consolidación de un país respetado en el ámbito internacional.

El mandatario también dedicó parte de su intervención a reconocer la labor de la Casa Militar, dirigida actualmente por el coronel Hair Ardila Robles. Destacó el trabajo conjunto de civiles, militares y policías en la protección de la Presidencia y de sus familias. En un momento de aparente sinceridad, dijo: “A veces yo no me dejo cuidar tanto, pero les agradezco de todas maneras el esfuerzo”.

La ceremonia concluyó con la imposición de la medalla Orden al Mérito Coronel Guillermo Fergusson en varios grados, como reconocimiento al personal de la Casa Militar por su trayectoria y compromiso. Petro resaltó la figura histórica de Fergusson, integrante de la Legión Británica y cercano a Bolívar, como ejemplo de lealtad y servicio a la nación.

Mientras avanza el último tramo de su gobierno, el presidente busca posicionar su mensaje de soberanía, libertad y paz como legado político. Su llamado a que Colombia “no se arrodille” refleja no solo una postura frente a actores de poder, sino también un diagnóstico sobre las raíces de la violencia y la necesidad de superar un ciclo que, según él, sigue frenando el desarrollo nacional.

Con información de prensa presidencial