Este cabecilla de Cordillera figura actualmente entre las 45 siluetas de los más buscados entre Pereira y Dosquebradas.
Para algunos, es el hombre que impone las reglas en las calles de la ciudadela Cuba. Para otros, uno de los principales responsables de ordenar asesinatos contra expendedores que no quieren someterse al poder de la estructura criminal. Un hombre silencioso al que casi nadie conoce en persona, pero con una reputación temida en el mundo del microtráfico.
Documentos oficiales, a los que tuvo acceso 360 Noticias lo señalan como jefe de sicarios, encargado de “limpiar” la zona occidental de la ciudad, escenario donde la confrontación entre Cordillera y la banda Los Rebeldes ha dejado múltiples homicidios este año.
La táctica de la “gerencia”
Walter Ojos no es sólo un jefe criminal, sino la personificación de la amenaza que se esconde en cada esquina. “Esto es una orden de la gerencia”, frase que, según, utiliza al comunicarse con los vendedores de droga independientes. Una sentencia que no permite negociar y anuncia lo que viene: la muerte del que no se somete.
La “gerencia” estaría conformada por nombres como alias Don A, alias Garra y alias El Paisa, la cúpula que supuestamente dicta las órdenes en Cordillera. Sin embargo, la decisión sobre la vida o muerte de quienes no se someten recae en este hombre.
El brazo ejecutor
A diferencia de otros cabecillas, en las calles se dice que este jefe criminal no negocia. Incluso, aun cuando algunos expendedores aceptan someterse, la orden de asesinato se cumple de igual manera. En su lógica, la obediencia no garantiza supervivencia, sino que funciona como un mecanismo para infundir miedo y respeto.
En esa estructura aparece alias Manotas, identificado como uno de sus hombres de confianza y señalado como autor de varios crímenes recientes. Entre ellos, el de alias El Viejo, un adulto mayor de 73 años, asesinado el pasado viernes bajo la modalidad de sicariato, al parecer por negarse a aceptar las condiciones impuestas por Cordillera.
De acuerdo con las autoridades, este caso se suma a una cadena de homicidios selectivos con una misma lógica: eliminar a cualquier independiente que dispute el negocio del microtráfico.
El poder desigual
Mientras en Dosquebradas, Cordillera mantiene un control casi total de las plazas, en Pereira la disputa se concentra en sectores como Cuba, donde Los Rebeldes aún conservan presencia. Esa resistencia explica por qué el municipio ha registrado más homicidios que Dosquebradas en el último año.
Recientemente, la Policía Metropolitana incluyó a alias Walter Ojos en la lista de las 45 siluetas más buscadas del área metropolitana, con el objetivo que la ciudadanía aporte información para ubicarlo.
Sin embargo, una eventual captura tampoco resuelve el problema de fondo. Mientras Cordillera mantenga su estructura criminal y respaldo desde la cúpula, figuras como Walter Ojos o Juangui continuarán detrás de un negocio que se alimenta de la violencia.
