Sólo en Dosquebradas, más de mil maestros exigieron que se pague el retroactivo salarial girado desde mayo.
Cinco meses de espera. Ese es el tiempo que, según el Sindicato de Educadores de Risaralda, llevan los educadores sin recibir el retroactivo correspondiente al incremento salarial de este año, pese a que supuestamente el Gobierno Nacional giró los recursos desde mayo.
La mañana de este martes, el malestar se tradujo en plantones simultáneos frente a las alcaldías de Dosquebradas y Pereira, así como en la plazoleta de la Gobernación, donde decenas de docentes exigieron explicaciones y celeridad en el proceso de pago.
Víctor Hugo Muñoz Carvajal, fiscal de la Junta Seccional del Sindicato, explicó que, aunque el aumento se pagó en junio, el retroactivo que cubre de enero a mayo no ha sido liquidado.

“El dinero ya está en las arcas locales, pero seguimos esperando una comunicación oficial que precise cuándo se hará efectivo el pago”, advirtió.
Según el sindicato, la administración municipal proyectó el desembolso para el 15 de agosto, aunque de forma extraoficial se habla de que el cálculo ya estaría listo.
“No queremos fechas impuestas sin concertación. Queremos claridad técnica y voluntad para priorizar este tema, porque las familias docentes llevan meses ajustando gastos y lidiando con deudas”, agregó Muñoz.
En el municipio hay varios maestros, casi 1.100 si se cuentan los no sindicalizados, que junto a sus familias se ven afectados por el retraso.
El sindicato advirtió que, si el compromiso no se cumple, podrían sumarse nuevas jornadas de protesta, especialmente por la crisis del sistema de salud que también golpea al magisterio.
Para este miércoles se tiene previsto una nueva concentración, pero en la plazoleta de la Gobernación de Risaralda.
