Lo torturaron por las claves: nuevos detalles del homicidio de Jairo de Jesús Quintero

In Judicial
julio 19, 2025

La Fiscalía entregó un nuevo informe con detalles del crimen que ocurrió en marzo del año 2022.

Al parecer, a Jairo de Jesús Quintero lo obligaron a sacar dinero mientras agonizaba. Después del crimen, vaciaron su cuenta bancaria por casi 30 millones de pesos. Una de las historias criminales más aterradoras de los últimos años en Risaralda volvió a ser noticia.

La Fiscalía logró que un juez enviara a la cárcel a Ricardo Andrés Martínez Jaramillo, señalado de asesinar a sangre fría a un docente y líder comunitario de Dosquebradas. La víctima fue golpeada, acuchillada y forzada a entregar las claves de sus tarjetas bancarias antes de morir.

El homicidio ocurrió el 29 de marzo de 2022 en el sector de Bosques de la Acuarela, cuando el profesor se movilizaba en su vehículo. De acuerdo con la investigación, Martínez Jaramillo y otros cómplices lo interceptaron e ingresaron al carro.

Allí comenzó el calvario. A la víctima la retuvieron contra su voluntad y, en el interior del vehículo, sufrió una golpiza brutal. Además, lo apuñalaron en múltiples ocasiones mientras sus agresores le exigían las claves de sus tarjetas débito y crédito.

No fue un simple robo. Según el relato de la Fiscalía, los delincuentes lo llevaron a la fuerza por varios cajeros automáticos de Dosquebradas, Pereira y Santa Rosa de Cabal, obligándolo a hacer múltiples retiros.

Con su cuerpo herido y ya agonizante, el profesor fue finalmente abandonado en la zona rural de Llano Grande, en Dosquebradas. Allí lo encontraron residentes del sector, quienes lo trasladaron a un centro médico. Sin embargo, las heridas eran tan graves que no sobrevivió.

La fiscal del caso reveló durante la audiencia que después del crimen, desde las cuentas del docente se realizaron movimientos financieros por casi 30 millones de pesos, lo que confirma el motivo económico detrás del asesinato.

La captura del presunto asesino se logró el pasado 14 de julio, cuando agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y la Policía Nacional realizaron un operativo de registro y allanamiento en el barrio Bocacanoa de Dosquebradas, donde se escondía Martínez Jaramillo.

Durante la audiencia de imputación, la Fiscalía le endilgó los delitos de homicidio agravado, secuestro simple agravado y hurto calificado. El juez consideró que había mérito suficiente para dictar medida de aseguramiento en centro carcelario.

La Fiscalía sostuvo que se trató de un crimen calculado, violento y cometido con sevicia, en el que no sólo se privó de la vida a un ciudadano indefenso, sino que se prolongó su sufrimiento con el fin de vaciarle sus cuentas bancarias.