Ya son 48 los homicidios que se han registrado en Pereira entre el primero de enero y hasta la fecha. La mayoría de los casos se le atribuyen a la guerra del tusi y a una supuesta reorganización de la estructura delincuencial de la organización Cordillera, aunque este doble homicidio no tendría que ver con temas de estupefacientes.
Dos hombres fueron atacados a bala por sicarios que llegaron caminando hasta un establecimiento comercial, ubicado en el sector A del Parque Industrial de Pereira. Luego del crimen, los pistoleros se fueron de la misma manera en la que arribaron al local.
Las víctimas se encontraban dentro del establecimiento nocturno. Uno de ellos, David Gil Arias, de 21 años, era propietario del bar. El otro, Frank Giraldo Cruz, de 28, un cliente habitual del establecimiento. Ambos eran amigos. Los cuerpos quedaron en el suelo.
Según testigos, los agresores llegaron disparando. No dieron tiempo a ninguna reacción. El cuerpo de David presentó al menos cinco impactos entre la espalda, brazos y cabeza; lo que sugiere que el ataque sí iba dirigido contra él.
“Siempre nos mostró el maravilloso ser humano, amable y colaborador que esperábamos de él. Hoy nos despedimos de un gran ser humano”, dice un texto publicado en redes sociales por la Asociación de Comerciantes de Pereira (Asodecopi).
Cuando las autoridades llegaron al lugar, no había nada qué hacer. Ambos hombres ya habían fallecido. Uniformados del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía realizaron se encargaron del levantamiento de los cuerpos y la recopilación de pruebas en la escena del crimen.
Las primeras líneas de investigación apuntan a un presunto hecho de intolerancia. Al parecer, horas antes se habría presentado una riña entre hinchas de fútbol cerca del establecimiento comercial, en la que supuestamente estuvo involucrado David, el dueño del establecimiento.
Hasta el momento se desconoce si las víctimas tenían antecedentes judiciales. Las autoridades policiales analizan las cámaras de seguridad del sector para tratar de identificar a los sicarios.
