En un acto que combina solidaridad y compromiso, la Policía Nacional, a través de la Metropolitana Santiago de Cali, entregó 50 bicicletas restauradas a niños y niñas de la zona rural de este municipio.
Con esto, la institución quiere facilitar el acceso de los menores a sus instituciones educativas, debido a que muchos deben caminar largas distancias para estudiar.


La iniciativa surgió tras un emotivo episodio liderado por el subintendente Gustavo Campo, quien, durante un ciclo paseo con niños del sector, notó a tres pequeños corriendo detrás de la patrulla.
Al preguntarles por qué no tenían bicicleta, los niños confesaron que no poseían una, pero querían participar del evento.
La experiencia sembró la idea de convertir bicicletas viejas y en desuso en regalos de Navidad que cambiarían vidas.

Una labor ejemplar a la que se unieron policías, comerciantes y ciudadanos de Candelaria. Recolectaron bicicletas deterioradas y luego las restauraron para transformarlas en vehículos nuevos y funcionales.
Gestores de participación ciudadana lideraron esta acción, movilizando a la comunidad en torno a un objetivo común: mejorar la calidad de vida de los niños y niñas de los sectores más apartados.
“Queríamos hacer algo más que un regalo. Sabíamos que estas bicicletas serían herramientas para facilitarles el acceso a la educación y acortar las largas caminatas que deben enfrentar a diario”, afirmó el subintendente Campo.
