Fue una clara postura de rechazo, pero también de defensa de la seguridad y bienestar de su municipio. El alcalde de La Virginia, Juan Carlos Botero, manifestó su desacuerdo con la “centralización del pie de fuerza” únicamente en Pereira.
En declaraciones a Noticias360 Digital, el mandatario manifestó su preocupación sobre “la desprotección” que esto genera en el Puerto Dulce de Colombia, considerando tanto el número de habitantes como la cantidad actual de uniformados.
“Es necesaria la articulación entre las autoridades locales, la Metropolitana y la Dirección Nacional de la Policía para asegurar un pie de fuerza adecuado”, destacó.
A su juicio, es “ilógico intentar cubrir una población de 28.000 habitantes con tan sólo 12 policías en servicio”, considerando además, las veredas, el corregimiento de Caimalito y la necesidad de llegar a los campesinos.
Botero resaltó la llegada de 50 nuevos uniformados a Pereira e hizo un llamado a no centralizar únicamente el pie de fuerza en la capital, instando a considerar la seguridad en los municipios del occidente, donde a menudo se gestan situaciones que afectan a la capital.
Subrayó su solicitud de cambiar a todos los policías asignados a La Virginia, destacando la necesidad urgente de mejorar la seguridad en el municipio. “No podemos seguir viendo a La Virginia como la Cenicienta. Vamos a trabajar fuertemente por el municipio, comprometidos con su seguridad y bienestar”, afirmó el alcalde.
El llamado surge después de la reciente captura de dos uniformados de la institución, quienes presuntamente pretendían negociar estupefacientes que habían incautado en el municipio.
Para él, un hecho preocupante que algunos uniformados se hayan visto involucrados en “actividades ilícitas”. Por eso, señaló que, a pesar de este incidente, la institución policial es crucial aunque se debe abordar internamente estos problemas para limpiar esa imagen.
Reconoció que, a lo largo de los años, la Virginia ha sido un foco persistente de inseguridad y afirmó que es el momento de poner orden y trabajar intensamente para garantizar la tranquilidad de los residentes y los turistas.
