Risaralda registró 146 muertes por esta enfermedad durante 2025, mientras las barreras de acceso dificultan la atención oportuna.
Las desigualdades en el acceso a tecnologías diagnósticas, especialistas y servicios médicos condicionan las oportunidades de detectar el cáncer de mama en sus primeras etapas. En Colombia, las diferencias entre regiones y regímenes de afiliación marcan un problema que va más allá del autocuidado y compromete la capacidad de respuesta del sistema de salud.
De acuerdo con Andrés Felipe Castaño Montoya, director de Investigación y Desarrollo de la Fundación La Liga Ama Salvar Vidas, solo el 48 % de las mujeres en Colombia logra un diagnóstico temprano. En el caso de Risaralda, la cifra reporta el 60 %.
El panorama también tiene una dimensión nacional. Según los datos de la Cuenta de Alto Costo (CAC) correspondientes a 2025, 4.883 personas fallecieron por cáncer de mama en Colombia, mientras que Risaralda registró 146 muertes durante el mismo periodo.
La detección tardía no responde a una sola causa. Entre los factores identificados aparecen las dificultades para acceder a consultas, la disponibilidad de equipos diagnósticos y la falta de profesionales de la salud.
También influyen las condiciones educativas, sociales y territoriales, además de las características biológicas y la velocidad de crecimiento de cada tumor.
Edad para la mamografía
Castaño Montoya adviertió que las diferencias pueden ser mayores en poblaciones que enfrentan barreras adicionales para recibir atención. Por eso, la prevención no depende exclusivamente de que las mujeres reconozcan posibles señales de alerta, sino también de que el sistema garantice valoración médica y acceso oportuno a los procedimientos necesarios.
En Colombia, el tamizaje para detectar esta enfermedad está dirigido a mujeres entre los 50 y los 69 años, mediante una mamografía de dos proyecciones cada dos años, según la orientación entregada por la fuente.
Este examen hace parte de las acciones de detección temprana y, de acuerdo con la información suministrada, es gratuito para las mujeres de todos los regímenes de afiliación.
La recomendación es consultar ante cualquier cambio en las mamas y no esperar a la siguiente jornada de tamizaje para solicitar una valoración. La mamografía de control tampoco reemplaza la consulta médica cuando aparecen señales que requieren revisión.
