Desde la Asamblea departamental piden al Gobierno Nacional ampliar el apoyo psicológico, especialmente para niños y jóvenes.
Las consecuencias del terremoto del 10 de agosto van más allá de los daños materiales en Risaralda. La diputada Jacqueline Fernández advirtió que persisten afectaciones emocionales entre las comunidades damnificadas y mencionó 35 intentos de suicidio en los últimos meses, cifra que relacionó con la emergencia.
La asambleísta señaló que algunas personas todavía presentan dificultades para dormir, concentrarse o controlar sus reacciones ante ruidos fuertes y movimientos inesperados. Estas manifestaciones, explicó, evidencian la necesidad de mantener la atención psicosocial después de la emergencia.
“Treinta y cinco intentos de suicidio en el departamento en estos meses por afectación del terremoto. Sí o sí, debe haber un apoyo efectivo desde la Nación a la salud mental del departamento y no solo del departamento de Risaralda, sino de los 15 departamentos afectados por el sismo”, afirmó Fernández.
La diputada también expresó preocupación por la capacidad de respuesta de los servicios especializados. Según indicó, la atención disponible resulta insuficiente frente a las necesidades, particularmente en el caso de menores de edad, quienes requieren acompañamiento oportuno para afrontar las consecuencias emocionales de la tragedia.
Atención después del sismo
“Necesitamos el apoyo también del Gobierno Nacional que vincule en el Sistema de Salud la protección de la salud mental de los risaraldenses y de todos los colombianos”, manifestó la dirigente durante su intervención en la Asamblea Departamental.
Fernández pidió fortalecer la atención psicológica y garantizar acompañamiento profesional para las comunidades afectadas. La solicitud busca que la respuesta institucional contemple no solo la reconstrucción de viviendas e infraestructura, sino también las consecuencias emocionales que permanecen después del desastre.
La cifra de 35 intentos de suicidio mencionada por la diputada aún no está confirmada por las autoridades sanitarias del departamento. También se desconoce su relación con el terremoto.
