La Personería pide revisar el mecanismo de pago para quienes tuvieron que trasladarse a otras ciudades tras perder sus viviendas.
En Pereira, miles de familias tuvieron que abandonar la ciudad porque el terremoto les quitó la vivienda. Se refugiaron con familiares en otros municipios, pero ahora esa salida podría convertirse en un obstáculo para cobrar el subsidio. La Personería advirtió que el mecanismo de pago debe revisarse para evitar que “quienes se fueron por necesidad terminen excluidos”.
La ayuda económica se entrega a través de Apostar, pero, según la Personería, la entidad no dispone de puntos para este trámite fuera de Pereira. Por esa razón, una persona damnificada que actualmente permanece en otra ciudad tendría que desplazarse hasta la capital risaraldense para hacer efectivo el beneficio.
El personero Leonardo Fabio Reales Chacón explicó que esos traslados ocurrieron por necesidad, debido a la falta de alternativas habitacionales después de la emergencia. Para el Ministerio Público, esta situación debe ser tenida en cuenta dentro del mecanismo diseñado para entregar los recursos.
Casos pendientes
El censo oficial registra 45.531 hogares damnificados en Pereira, equivalentes a 106.342 personas. Cada registro debe pasar por una revisión antes de autorizar el desembolso correspondiente.
Hasta ahora, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha revisado 11.676 registros y los ha enviado a Bogotá para su aprobación. De ese grupo, 8.792 hogares ya fueron autorizados y tienen un plazo de 15 días para reclamar el dinero.
El proceso también presenta dificultades documentales. La Personería reporta 13.462 personas con novedades en sus documentos de identidad, cuyos casos requieren una comprobación adicional antes de definir su acceso al beneficio.
A esto se suman personas que aparecen como beneficiarias pero actualmente están fuera del país. Según la entidad, algunos ciudadanos tampoco han podido recibir el dinero mediante poder, situación que requiere una revisión específica del procedimiento.
La Personería considera necesario ajustar el mecanismo para que la ubicación actual de los damnificados no termine convirtiéndose en una barrera para acceder a una ayuda destinada a atender las consecuencias del terremoto.
