La SIJIN Bogotá investiga el caso. Ya hay una búsqueda activa mientras su familia recorre hospitales, calles y morgues.
La última imagen conocida de Javier Eduardo González Rojas lo muestra subiendo a una motocicleta en el barrio El Muelle, en Engativá. Eran la 02:14 de la tarde del pasado 19 de septiembre. Minutos después, su celular dejó de registrar actividad y desde entonces nadie de su familia ha vuelto a saber de él. La SIJIN Bogotá activó la búsqueda para establecer qué ocurrió con el joven de 26 años y reconstruir su recorrido desde ese momento.
De acuerdo con el relato entregado por sus familiares, Javier salió de su vivienda y tenía previsto regresar horas después para compartir con su hijo, de 7 años. La familia asegura que después de abordar la motocicleta negra perdió completamente el contacto con él.
la imagen del vehículo, que aparece como el último rastro, tiene la placa WRZ-05H. La familia espera que la identificación de esa motocicleta permita establecer hacia dónde se dirigió Javier y quién conducía el automotor.
Su esposa, Natalia, emprendió la búsqueda por diferentes puntos de Bogotá. Según su testimonio, acudió a hospitales, unidades de urgencias, la morgue y recorrió sectores del centro de la ciudad tratando de encontrar alguna información sobre su paradero.
El teléfono permaneció activo durante aproximadamente dos horas, según la información suministrada por sus allegados. Después quedó apagado, sin que hasta ahora la familia reciba al menos una comunicación que hable del joven.
Investigación oficial
El caso quedó formalmente registrado ante la Unidad Investigativa de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la SIJIN Bogotá. La constancia entregada a los familiares señala que la información también se incorporó al Sistema de Información Red de Cadáveres y Personas Desaparecidas de Medicina Legal.
La familia pide revisar cámaras de seguridad y cualquier registro que permita reconstruir el trayecto posterior a su salida de Engativá. Para sus allegados, determinar qué ocurrió después de que abordó la motocicleta resulta fundamental para encontrar una pista que conduzca hasta él.
Su hijo de 7 años también espera respuestas. En medio de la incertidumbre, el menor pidió que su padre regrese a casa. Mientras, la búsqueda continúa y la familia solicita que cualquier persona que haya visto a Javier, reconozca la motocicleta o tenga información verificable sobre sus últimos movimientos la entregue exclusivamente a la SIJIN Bogotá.
