La estructura presenta una falla entre los pisos 10, 11 y 12 que compromete su estabilidad tras el terremoto.
La posibilidad de demoler el edificio Invico de Pereira mediante con explosivos ya está sobre la mesa. Expertos en esta materia explicaron que las características de la estructura permitirían realizar una implosión controlada, mediante la utilización de tecnología especializada para definir la forma en que debe producirse el colapso.
El ingeniero civil Henry Mauricio Cabrera Morales, especialista en explosivos y representante de Voladuras Controladas de Colombia, explicó que su empresa ha acompañado parte del proceso de verificación de las edificaciones afectadas, aunque la Alcaldía todavía no define quién ejecutará la eventual demolición del inmueble.
Según el especialista, el Invico presenta una condición estructural que se agravó durante el terremoto. Una de las fallas se encuentra entre los pisos 10, 11 y 12, un daño que, de acuerdo con su explicación, hace inviable recuperar la edificación.
¿Por qué explosivos?
La altura del edificio es uno de los factores que permitirían considerar una demolición de este tipo. En estos procedimientos, la intención no consiste simplemente en derribar la estructura, sino en provocar un colapso controlado para concentrar los escombros en el menor espacio posible.
“Este es uno de los edificios emblemáticos que se tiene que demoler con explosivos”, explicó Cabrera Morales al referirse a las condiciones que presenta la estructura.
El especialista señaló que la preparación requiere estudiar previamente el comportamiento del inmueble para determinar dónde y cómo intervenirlo.
Inteligencia artificial
La tecnología tendría un papel fundamental antes de la detonación.
De acuerdo con Cabrera Morales, los expertos pueden construir modelos tridimensionales computarizados de la estructura para proyectar su comportamiento durante el colapso.
“Básicamente se utilizan técnicas modernas de voladura. En edificaciones, lo que en el medio se conoce como implosiones”, explicó.
El proceso también contempla el uso de inteligencia artificial y sistemas computarizados, herramientas que permiten analizar diferentes variables antes de realizar la intervención.
A esto se sumarían detonadores electrónicos para coordinar la secuencia de las cargas y conseguir que la estructura caiga de acuerdo con el diseño previamente establecido.
Asimismo, explicó que una de las características de este tipo de procedimiento es la rapidez con la que se produce el colapso una vez comienza la detonación.
El ingeniero señaló que, aunque los tiempos relacionados con los explosivos se manejan en milisegundos, en el caso del Invico la proyección es que la estructura quede colapsada en aproximadamente dos segundos.
El objetivo sería que los elementos del edificio terminen concentrados dentro de la denominada huella de la construcción.
“Se busca que la huella del edificio pues ahí queden almacenados todos los escombros”, señaló.
¿Qué pasaría con las viviendas cercanas?
La presencia de edificaciones y viviendas alrededor obliga a establecer medidas de seguridad antes de una eventual detonación.
Cabrera Morales explicó que durante la preparación de la estructura las actividades podrían continuar bajo los protocolos establecidos. Sin embargo, el día de la demolición sería necesario establecer un área de seguridad de aproximadamente dos cuadras a la redonda.
En ese momento se controlarían las condiciones del entorno para evitar que personas permanezcan dentro del perímetro definido para la operación.
El especialista aseguró que el diseño de la voladura busca controlar diferentes efectos asociados con la detonación, entre ellos las vibraciones, la onda sonora y la posible proyección de rocas o fragmentos.
Para ello, además de la tecnología de cálculo, se utilizarían sistemas de detonación electrónica y explosivos seleccionados para este tipo de trabajos.
Estructuras bajo evaluación
El Invico no sería el único inmueble que podría entrar en un proceso de demolición en Pereira después del terremoto.
El especialista señaló que existen otras estructuras afectadas que podrían requerir una intervención de este tipo. Sin embargo, aclaró que cada caso debe superar primero las evaluaciones técnicas y jurídicas.
“Finalmente la Alcaldía es la que toma la decisión y mientras se surte todo ese proceso jurídico y técnico, dentro de poco veremos también esas demoliciones”, manifestó.
Así, mientras avanzan los estudios y decisiones administrativas, Invico sigue como una de las estructuras cuyo futuro está marcado por los daños provocados por el terremoto y por la posibilidad de una demolición controlada con explosivos.
