Así funciona el Instituto del Sistema Nervioso tras el terremoto

In Eje Cafetero, Salud
septiembre 03, 2026

La institución continúa con sus servicios mientras prepara una nueva sede tras los daños ocasionados por el sismo.

El terremoto de 7,4 grados que sacudió a Pereira el pasado 10 de agosto también dejó graves afectaciones en las instalaciones de Álamos y la Avenida 30 de Agosto. Pese a los daños, la institución mantiene la atención en salud mental con hospitalización, Hospital Día y consulta externa mediante telemedicina, mientras avanza en la adecuación de una nueva sede en el sector de Maraya.

El sismo, que tuvo una duración aproximada de 90 segundos, provocó graves daños estructurales en la sede de Álamos, donde se atendían servicios de consulta externa. La infraestructura quedó en condición de riesgo, lo que obligó a replantear temporalmente la manera en que se prestan algunos de los servicios.

Otra de las instalaciones afectadas fue la ubicada sobre la Avenida 30 de Agosto, donde funcionaba el servicio de Hospital Día. Allí, los usuarios encontraban un espacio para desarrollar diferentes actividades como dibujo, pintura, baile, juegos y música, dentro de los procesos de atención en salud mental.

No se detuvo

Aunque el terremoto obligó a modificar la operación, los servicios funcionan en diferentes modalidades.

La sede ubicada en el kilómetro 7 de la vía Cerritos, entrada 4 Las Cascadas, en el sector de Quimbayita, sigue con normalidad el servicio de hospitalización total.

En el primer piso de este mismo lugar se habilitó temporalmente el servicio de Hospital Día, con el propósito de garantizar la continuidad de la atención a los usuarios mientras se recuperan los espacios afectados.

Para quienes requieren consulta externa, la atención se realiza mediante telemedicina, una alternativa que permite mantener el acompañamiento profesional durante esta etapa de transición.

Impacto emocional

Más allá de los daños materiales, el sismo también dejó consecuencias emocionales entre quienes lo vivieron. El miedo, la ansiedad, la tristeza y la incertidumbre permanecen incluso después que finalizó la emergencia.

La institución señala que, tras un evento de estas características, las afectaciones no necesariamente son visibles y pueden aparecer en personas que directamente sufrieron daños o incluso en quienes, sin haber perdido sus viviendas o familiares, experimentaron momentos de angustia durante el movimiento telúrico.

Por eso, el llamado es a prestar atención a los cambios emocionales que puedan presentarse después de una situación traumática y buscar acompañamiento profesional cuando sea necesario.

Nueva sede en Pereira

Mientras avanza la recuperación, ya se trabaja en la adecuación de una nueva sede en el barrio Maraya, sobre la Avenida 30 de Agosto, que permitirá recuperar progresivamente los espacios destinados a la atención de los usuarios.

El objetivo es que este nuevo lugar se convierta en un espacio donde se presten servicios de salud mental y acompañamiento a los pacientes durante el proceso de reconstrucción.

La emergencia modificó los espacios, pero no detuvo la atención. Ahora, el reto es recuperar la infraestructura y, al mismo tiempo, acompañar las consecuencias emocionales que el terremoto dejó en Pereira.

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