La Secretaría de educación de Risaralda estudia la posibilidad de aplicar alternancia o virtualidad por lo que resta de este año.
Más de un centenar de planteles quedaron bajo revisión tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Risaralda y a otros ocho departamentos de Colombia el pasado lunes 10 de agosto. La Secretaría de Educación analiza alternativas para garantizar el regreso de los estudiantes mientras avanzan las evaluaciones de seguridad.
La magnitud de los daños ya comienza a reflejarse en las aulas: 100 instituciones educativas de los 12 municipios no certificados presentan afectaciones estructurales y no pueden ser utilizadas, según el balance entregado por la Gobernación.
Sin embargo, otras 51 instituciones ya fueron habilitadas después de las inspecciones realizadas por expertos. En el caso de Pereira y Dosquebradas, el reporte no está incluido porque ambos municipios cuentan con sus propias secretarías de Educación certificadas.
Ahora la preocupación de las familias es qué ocurrirá con las clases. La Secretaría de Educación estudia dos posibilidades mientras continúa la evaluación de los establecimientos: regreso mediante alternancia o educación virtual.
La secretaria de Educación de Risaralda, Dora Ligia Agudelo Martínez, explicó que ya se adelantan conversaciones con empresas proveedoras de internet para garantizar la conectividad necesaria en caso de que se opte por las clases virtuales.
La decisión todavía no está tomada y dependerá de las condiciones de seguridad de cada institución y de las orientaciones de los organismos de gestión del riesgo.
Todavía en definición
La Secretaría mantiene comunicación permanente con rectores y directivos docentes de los 12 municipios no certificados para conocer las novedades y coordinar las medidas que permitan restablecer el servicio educativo.
Mientras se define el mecanismo de regreso, también se trabaja en la atención emocional de la comunidad educativa. La Red de Docentes Orientadores comenzó a implementar centros de escucha para estudiantes, padres de familia y profesores, afectados por las consecuencias del terremoto.
El Programa de Alimentación Escolar (PAE) también será restablecido una vez comiencen nuevamente las clases.
Prevención vuelve a las aulas
La emergencia dejó además una tarea pendiente dentro de los colegios: fortalecer los protocolos para responder ante nuevos movimientos sísmicos.
La Secretaría pidió revisar las rutas de evacuación, los puntos de encuentro y las instrucciones que deben seguir estudiantes y docentes ante una emergencia.
Por ahora, cientos de familias esperan una respuesta concreta de cuándo podrán regresar sus hijos a las aulas y bajo qué condiciones lo harán. Esa decisión dependerá de las evaluaciones de seguridad que continúan en los municipios afectados.
