Fueron de los primeros cuerpos recuperados tras quedar atrapados entre pisos de un edificio ubicado en el centro de Pereira.
Rafael Aquino tenía 42 años y José Gregorio Aquino, 29. Eran tío y sobrino, venezolanos que desde hacía cerca de una década habían hecho de Pereira su hogar. Donde trabajaban, tenían amigos y eran reconocidos por sus vecinos como hombres trabajadores, respetuosos y queridos.
Vivían juntos en un apartamento de un edificio ubicado en la calle 19 con carrera 11. Allí los sorprendió el terremoto. La fuerza del movimiento hizo colapsar parte de la estructura y ambos quedaron atrapados entre dos pisos. Cuando los organismos de socorro lograron llegar hasta ellos, ninguno de los dos tenía signos de vida.
Rafael era estilista y trabajaba en el Centro Comercial Victoria. Para quienes lo conocían, su oficio era también una forma de relacionarse con la gente: todos los días recibía clientes y conversaba con ellos. Él muy amable.
Por su parte, José Gregorio, de 29 años, trabajaba en Frisby. Tenía menos edad, pero ya había construido en Pereira sus propios afectos, amistades y proyectos. Quienes compartieron con él lo describen como un joven trabajador, tranquilo y respetuoso.
“No se metían con nadie y eran muy respetuosos”. Ese es el recuerdo que queda entre quienes compartieron con ellos el barrio y conocieron de cerca su vida.
Para sus vecinos no eran simplemente nombres que ahora aparecen en el balance de víctimas. Eran Rafael y José. Los que saludaban, que trabajaban todos los días, que tenían amigos y que durante años hicieron parte de la vida cotidiana de una comunidad que ahora los despide.
Ambos pertenecían a la comunidad LGBTIQ+, donde también dejaron amigos y personas que hoy recuerdan su manera de ser y el lugar que ocuparon en sus vidas. Para quienes los conocieron, hablar de ellos es hacerlo desde el cariño y no desde la cifra que hoy los convierte en parte de la tragedia.
Sin embargo, las muertes se suman a las 107 personas que, hasta el momento, las autoridades reportan como víctimas fatales del sismo de magnitud 7,4. El fenómeno se sintió al menos en nueve departamentos del país.
