La carga humanitaria incluye diferentes productos para atender las necesidades alimentarias de las familias damnificadas.
Dos aviones de la Fuerza Aérea Mexicana aterrizaron en Pereira con 20,1 toneladas de ayuda para las familias afectadas por el terremoto. Es la primera misión internacional que llega a Risaralda y México anunció que el envío inicial llegará a 58 toneladas.
La ayuda aterrizó este miércoles en el Aeropuerto Internacional Matecaña, hasta donde llegaron las aeronaves procedentes de México con alimentos destinados a las personas que resultaron afectadas por la emergencia.
El gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, agradeció al Gobierno mexicano y señaló que los productos se destinarán principalmente a las familias que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad.
“Estas ayudas se entregarán a los más vulnerables de nuestro departamento”, afirmó el mandatario departamental.
Alimentos listos para entregar
La carga humanitaria incluye diferentes productos para atender las necesidades alimentarias de las familias damnificadas.
Entre los elementos enviados están comidas preparadas con pollo, res y cerdo, además de atún en agua, fruta deshidratada, fríjol cocinado, leche entera en polvo y galletas de trigo integral.
También llegó amaranto, un alimento tradicional de México que hace parte de la ayuda enviada para las comunidades afectadas.
La composición de la carga busca facilitar la distribución de alimentos que puedan ser consumidos de manera inmediata o preparados con facilidad en los lugares donde permanecen las personas damnificadas.
La llegada de estos suministros ocurre mientras en diferentes municipios de Risaralda continúan las labores de atención a las personas que perdieron sus viviendas, resultaron heridas o necesitan alimentos y otros elementos básicos.
Para la Gobernación, la prioridad será establecer la distribución de las ayudas para que los productos lleguen a las comunidades que enfrentan las mayores necesidades después de la emergencia.
La operación también marca el inicio de la respuesta internacional que comienza a llegar al departamento, mientras las autoridades locales mantienen activos los mecanismos de atención para las familias damnificadas.
