El alcalde se quebró en medio de las declaraciones al hablar de las familias que perdieron todo durante la tragedia.
La emergencia desbordó la capacidad de varios centros asistenciales y dejó a miles de personas sin vivienda, mientras la ciudad intenta atender la crisis. Todo, tras el sismo de 7.4 que se registró sobre las 7:40 de la mañana de este lunes.
El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, entregó un nuevo balance donde habló de unas 60 personas fallecidas, 18 edificaciones completamente colapsadas y otras 60 con afectaciones graves.
A esto se suma un número todavía indeterminado de viviendas y edificios que presentan daños estructurales en diferentes sectores de la ciudad.
Pero el dato más alarmante es la posibilidad de encontrar sobrevivientes. El mandatario municipal aseguró que existen 15 edificaciones completamente colapsadas en las que los organismos de socorro creen que todavía puede haber personas atrapadas.
La presión también llegó a los hospitales. Según el alcalde, algunos centros de atención ya alcanzaron su capacidad y las autoridades buscan distribuir la atención en otras instituciones para responder al número de personas lesionadas que dejó el terremoto.
Vuelos suspendidos
El Aeropuerto Internacional Matecaña permanece cerrado. La pista no presentó afectaciones, pero el terminal sufrió daños graves en su estructura y tres personas murieron dentro de sus instalaciones.
“La situación obliga a mantener suspendida la operación mientras avanzan las evaluaciones de seguridad”, dijo el alcalde.
Otro de los problemas que enfrenta Pereira es la atención de las familias que perdieron sus viviendas.
Salazar aseguró que “miles de personas perdieron todo” y anunció que en las próximas horas se informarán los lugares habilitados como albergues para quienes no tengan dónde permanecer.
La administración municipal también pidió ayuda al Gobierno Nacional para atender la emergencia humanitaria y enfrentar las necesidades que aparecerán después de la primera fase de rescate.
