El adolescente de 14 años sufrió quemaduras en manos, piernas y vías respiratorias. Las autoridades hacen seguimiento al caso.
Lo que sucedió dentro del aula de cocina del Instituto Estrada aún es un misterio. La explosión reportada durante una práctica académica dejó a un estudiante de 14 años con quemaduras en el cuerpo. Dos días después del incidente, aún se desconoce la verdadera causa de la emergencia.
El hecho ocurrió al mediodía del pasado miércoles 3 de junio en medio de una actividad relacionada con un curso de cocina. Una aparente explosión asociadaa una pipeta de gas interrumpió la jornada y obligó la activación de los protocolos de atención.
Al estudiante afectado lo identificaron como Daniel Andrés, de 14 años, quien sufrió quemaduras en las manos y miembros inferiores, además de afectación en las fosas nasales por inhalación.
Tras la emergencia, al menor lo trasladaron al centro asistencial de Marsella. Sin embargo, debido a la complejidad de las lesiones, horas más tarde fue remitido al Hospital Universitario San Jorge de Pereira para valoración y atención médica especializada.
¿Qué pasó?
Aunque la hipótesis preliminar apunta a la explosión de una pipeta de gas utilizada durante la práctica académica, hasta el momento las autoridades no han establecido oficialmente qué provocó la emergencia.
Por ahora tampoco se ha informado si existió alguna falla técnica, una fuga de gas o cualquier otra circunstancia que permita explicar con certeza qué ocurrió dentro del aula al momento de la explosión.
Al parecer, el mismo día de la emergencia, la mamá del adolescente lo retiró voluntariamente del Hospital San Jorge y regresó al hospital municipal de Marsella, supuestamente por diferencias relacionadas con la atención a través de la póliza estudiantil.
Sin embargo, el menor nuevamente lo remitieron al Hospital San Jorge tras la activación del seguro estudiantil y actualmente recibe tratamiento especializado para el manejo de las quemaduras.
Mientras el estudiante continúa bajo atención médica, las autoridades avanzan en la recopilación de información que permita esclarecer qué ocurrió exactamente dentro del aula de cocina y qué provocó una explosión que transformó una jornada académica en una emergencia médica.
