Un informe de inteligencia advierte sobre una estructura de sicarios que custodiaría al señalado cabecilla criminal.
La noche del pasado domingo, mientras las autoridades aún acordonaban el establecimiento comercial El Cucuteño, escenario del homicidio de Fernando Andrés Castaño Andrade, una investigación policial revelaba elementos que hoy tienen bajo la lupa a cinco presuntos sicarios.
Horas después del crimen, uniformados lograron la captura de Francisco Javier Román Betancur, conocido con el alias de ‘Zavaleta’, señalado de presuntamente participar en los hechos violentos registrados en el establecimiento comercial.
De acuerdo con una fuente judicial, la reacción de la fuerza pública permitió una intervención paralela en zona rural del municipio, donde supuestamente ubicaron al menos cinco hombres dentro de una finca que integrarían una red de sicarios vinculada al ‘Mono Jaris’.
Una fuente judicial asegura que este grupo tendría como función principal servir de anillo de seguridad y protección armada para el señalado cabecilla, quien, al parecer, permanece oculto en corredores rurales cercanos a La Virginia.
Entre los hombres encontrados por las autoridades figura alias ‘La Roca’, identificado preliminarmente como el presunto líder. Al parecer, las autoridades no pudieron materializar capturas en el procedimiento debido a que ninguno portaba elementos que permitieran configurar una conducta delictiva.
Detrás de los operativos, al parecer, comienza a revelarse un nuevo panorama de violencia organizada que preocupa a organismos de seguridad. Investigadores aseguran que las disputas criminales por control territorial, microtráfico y rentas ilegales continúa presente en La Virginia.
