Según el DANE, las mujeres enfrentan una desocupación de 11 %, mientras en los hombres es de 6,8 %.
La distancia entre hombres y mujeres en el mercado laboral colombiano no se reduce. Las cifras más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) muestran que, aunque el país mantiene una dinámica de empleo estable en varios sectores, las mujeres enfrentan mayores barreras para acceder a un trabajo formal y permanecer en él.
El más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), basado en los resultados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) para el trimestre móvil noviembre de 2025 – enero de 2026.
Allí, revelan que la tasa de desempleo femenino alcanzó el 11,0 %, mientras que la de los hombres se ubicó en 6,8 %. La diferencia representa una brecha de 4,1 puntos porcentuales, un indicador que refleja las dificultades estructurales que aún enfrentan las mujeres en el mercado laboral colombiano.
El reporte confirma que, pese a los avances en participación económica femenina durante la última década, el país sigue registrando una desigualdad marcada en el acceso a oportunidades de empleo.
Participación laboral
El análisis del DANE también muestra que la participación de las mujeres en el mercado laboral continúa significativamente por debajo de la de los hombres.
La tasa global de participación masculina llegó al 76,7 %, mientras que la femenina se ubicó en 52,7 %.
Esto significa que existe una diferencia de 23,9 puntos porcentuales entre ambos grupos, uno de los indicadores más reveladores de la desigualdad laboral en el país.
Algo similar ocurre con la tasa de ocupación, que mide la proporción de personas que tienen trabajo. En este indicador, los hombres registran un 71,4 %, frente a 46,9 % en las mujeres, lo que implica una brecha de 24,5 puntos porcentuales.
Sectores donde se concentra el empleo femenino
El informe también identifica los sectores de la economía donde se concentra el mayor número de mujeres ocupadas en Colombia.
El principal corresponde a comercio y reparación de vehículos, una actividad que agrupa a una parte significativa de la fuerza laboral femenina.
Le siguen los servicios de administración pública, educación y salud, así como las actividades artísticas y otros servicios, además de alojamiento y servicios de comida.
En cuanto a la posición ocupacional, la mayoría de las mujeres trabajan como empleadas particulares, con más de 4,6 millones de personas en esta categoría.
El segundo grupo corresponde a trabajadoras por cuenta propia, que supera los 3,7 millones, seguido por el empleo doméstico, donde se registran cerca de 660 mil trabajadoras.
Los datos también reflejan que gran parte del empleo femenino se concentra en sectores con mayores niveles de informalidad, lo que limita el acceso a seguridad social, estabilidad laboral y mejores ingresos.
El boletín técnico del DANE señala que estas condiciones evidencian la necesidad de fortalecer políticas públicas orientadas a cerrar las brechas laborales de género, especialmente en aspectos como acceso al empleo formal, capacitación laboral y redistribución del trabajo doméstico no remunerado.
En términos metodológicos, la información proviene de la Gran Encuesta Integrada de Hogares, el principal instrumento estadístico que utiliza el DANE para medir empleo, desempleo, ingresos y condiciones socioeconómicas de la población colombiana.
La encuesta presenta una cobertura nacional cercana al 97,6 % de los hogares consultados, mientras que en algunas áreas metropolitanas, como Pereira, la cobertura alcanzó 99,8 %, lo que refuerza la confiabilidad de los datos.
