Más de cien habitantes de calle reciben atención integral en Dosquebradas

In Eje Cafetero
marzo 06, 2026

Programa municipal recorrió tres sectores críticos, caracterizó población vulnerable y activó rutas médicas.

Más de 100 habitantes de calle han sido intervenidos en Dosquebradas durante las dos más recientes jornadas de trabajo social en terreno, en medio de una estrategia institucional que busca caracterizar, atender y vincular a esta población a procesos de recuperación integral.

Las acciones se desarrollaron en sectores considerados críticos por la presencia constante de personas en condición de habitancia en calle.

Los operativos hacen parte de la estrategia ‘De la calle a la vida’, liderada por la Secretaría de Desarrollo Social y Político del municipio, que busca llevar la institucionalidad directamente a los lugares donde permanecen estas personas, muchos de ellos bajo puentes, en zonas de reciclaje o espacios públicos deteriorados.

Según el balance oficial, más de cien personas fueron impactadas en las jornadas más recientes, realizadas en los sectores de La Capilla, La Soledad y la Comuna 8, tres de los puntos donde históricamente se concentra esta población vulnerable.

Las autoridades explicaron que el objetivo no es únicamente identificar a quienes viven en la calle, sino activar rutas de atención médica, acompañamiento psicológico y procesos de inclusión social.

Caracterización social

Las intervenciones se realizan dos veces al mes mediante recorridos institucionales en diferentes zonas del municipio, donde equipos interdisciplinarios entran en contacto directo con la población habitante de calle.

Durante estas jornadas, los profesionales realizan procesos de caracterización social, revisión de condiciones de salud y diagnóstico emocional, información que posteriormente permite diseñar estrategias de intervención más específicas.

Realizamos ejercicios de inmersión en campo para identificar a las personas en condición de habitancia en calle, conocer sus factores de riesgo y generar acciones que dignifiquen su calidad de vida”, explicó Joan Alonso, enlace del programa Habitante de Calle.

De acuerdo con los registros del programa, cada recorrido permite levantar información sobre edad, estado de salud, consumo de sustancias, situación familiar y necesidades básicas, datos que se convierten en insumos para la intervención institucional.

Pero las jornadas no se limitan al diagnóstico. Durante los recorridos también se brinda atención médica primaria, orientación social y acompañamiento psicológico, servicios fundamentales para iniciar procesos de recuperación.

La enfermera del programa, Oriana Valentina Hernández, explicó que la atención muchas veces debe realizarse directamente en los lugares donde permanecen estas personas, incluso en condiciones complejas.

Debemos buscarlos en los sitios donde viven, bajo puentes o en zonas de reciclaje, brindar atención médica básica, acompañarlos al hospital cuando es necesario y ofrecer apoyo psicosocial”, señaló.

Además de la atención en salud, los equipos institucionales entregan elementos básicos como ropa, facilitan acceso a baños dignos y orientan a los usuarios hacia programas de rehabilitación.

Historias detrás de las cifras

Aunque el impacto del programa se mide en números, las autoridades reconocen que detrás de cada cifra hay una historia personal marcada por la exclusión social, el consumo problemático de sustancias o la ruptura de vínculos familiares.

Durante uno de los recorridos realizados en inmediaciones del puente sobre la quebrada La Soledad, los profesionales del programa encontraron a Luz Karime, una mujer de 40 años que sobrevive como recicladora.

Hoy recibe acompañamiento institucional y reconoce que el proceso le ha permitido recuperar aspectos fundamentales de su vida personal.

Gracias a ellos he aprendido a quererme y a cuidarme como persona. He recuperado mi dignidad”, relató la mujer durante la intervención social.

Casos como el de Luz Karime reflejan que la intervención con población habitante de calle requiere procesos prolongados, constantes y basados en la confianza, según los profesionales del programa.