Sostienen el control criminal en el barrio La Esneda ¿Quiénes son?

In Judicial
enero 24, 2026

Un menor reincidente y un adulto con historial delictivo concentran venta de droga, amenazas y control territorial.

El barrio La Esneda, en el municipio de Dosquebradas, no aparece en los mapas oficiales del crimen. Sin embargo, en sus estrechas calles opera una dinámica que sus residentes conocen de memoria: intimidación, expendio de estupefacientes y violencia como método de control.

Un seguimiento del equipo de investigación judicial de Noticias 360 Digital permitió reconstruir el rol de dos actores criminales que, desde hace meses, sostienen una estructura ilegal.

Uno es un adulto con amplio prontuario. El otro, un menor de edad que, pese a su corta trayectoria, ya figura como dinamizador del microtráfico y protagonista de episodios armados recientes.

Se trata de una relación funcional entre generaciones diferentes del delito. La experiencia de uno y la agresividad temprana del otro sostienen un mismo negocio: dominar el barrio, intimidar a quien estorbe y garantizar la circulación de droga en puntos estratégicos.

El adulto que consolidó el control

En La Esneda, el alias ‘El Negro’ o ‘Negro Malo’ no necesita presentación. Lleva años moviéndose en el mismo perímetro, conoce las rutinas del barrio y aparece vinculado a distintos episodios delictivos desde 2019.

Los registros judiciales lo ubican en hurtos reiterados, un caso reciente de abuso de confianza y actuaciones asociadas al microtráfico, una combinación que revela continuidad criminal más que hechos aislados.

Fuentes judiciales consultadas por este medio señalan que ‘Negro Malo’ cumple un rol clave: coordina, autoriza y vigila. No actúa de forma impulsiva. Decide quién vende, dónde se vende y quién puede moverse sin problemas por determinados sectores. Esa capacidad de mando explica por qué, pese a procesos abiertos y antecedentes, su influencia se mantiene.

Su presencia también cumple una función simbólica. Para muchos, representa la certeza de que denunciar tiene costos. Para los expendedores, es la garantía de respaldo. Así se consolida un control territorial silencioso, sin enfrentamientos, pero con amenazas permanentes.

El menor que ejecuta la violencia

El segundo nombre clave es el alias ‘El Kelvin’, un adolescente que, según la información judicial revisada por Noticias 360 Digital, ya aparece como dinamizador de la venta de estupefacientes en el sector.

Su papel resulta distinto al de ‘Negro Malo’. El joven ejecuta, intimida y demuestra presencia armada. Esta misma semana, un hecho encendió las alarmas en el barrio y él, al parecer, estaba involucrado.

Supuestamente, el menor habría disparado contra una vivienda, un mensaje directo, símbolo del terror. Registros previos lo vinculan con porte y manejo de estupefacientes, antecedentes que ya reposan en archivos de la legislación especial para adolescentes infractores.

El perfil de cada uno permite entender el engranaje: ‘Negro Malo’ aporta experiencia, control y continuidad. ‘El Kelvin’ ejecuta acciones visibles que refuerzan el dominio. Juntos sostienen un esquema que no depende de grandes volúmenes.

Sí, es cierto y las autoridades lo saben, La Esneda vive una criminalidad de baja escala pero de alto impacto social. Los disparos no buscan víctimas, sino silencio. La venta no necesita grandes redes, sólo control de esquina. Y la intimidación requiere de antecedentes conocidos y acciones puntuales.