Para el presidente, la decisión comunitaria marca la diferencia entre la continuidad del conflicto y la construcción de la paz.
El anuncio se dio durante un acto oficial de entrega de tierras en Tumaco. Allí, el mandatario planteó a las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes del litoral pacífico nariñense la erradicación voluntaria de 15.000 hectáreas de hoja de coca.
La propuesta surgió en el marco de la entrega de 2.835 hectáreas que salieron de economías ilícitas y ahora quedan en manos de 2.225 familias, con el objetivo de iniciar procesos productivos legales enfocados en la producción de alimentos.
Petro insistió en que la erradicación debe ejecutarse con participación directa de las comunidades y sin intermediarios armados, como parte de una estrategia que busca cambiar la economía local y reducir la violencia ligada al narcotráfico.
Erradicación voluntaria
Durante su intervención, el mandatario sostuvo que el tiempo apremia y que la erradicación voluntaria requiere una acción organizada y sostenida. Afirmó que las comunidades deben convertirse en el factor humano central del proceso y que el Estado debe garantizar los recursos necesarios para cumplir metas de productividad.
Petro señaló que la sustitución de cultivos ilícitos representa una ruta más efectiva que la erradicación forzada. Según explicó, los análisis históricos muestran que la imposición incrementa los sembradíos ilegales, mientras que los acuerdos voluntarios generan reducciones sostenidas.
Para el presidente, la decisión comunitaria marca la diferencia entre la continuidad del conflicto y la construcción de paz territorial.
El mandatario también vinculó la erradicación con una apuesta por infraestructura social. Mencionó la necesidad de vías, colegios y hospitales, así como la apertura de mercados nacionales e internacionales para productos agrícolas como cacao, café, caña y panela.
Sustitución, paz y agenda internacional
En su discurso, Petro relacionó la propuesta con su agenda internacional y con la próxima reunión que sostendrá en Washington con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Dijo que buscará posicionar la sustitución de cultivos como una política de vida y no de guerra, centrada en la siembra y no en la confrontación armada.
El presidente destacó el programa Renacer, orientado al cuidado de la selva y al pago por su conservación. Explicó que esta iniciativa pretende fortalecer economías legales mientras protege el medio ambiente, al considerar la selva como un activo estratégico para el país y para el mundo.
Con información de Prensa Presidencial
